Stephen Curry volvió a la rotación de los Golden State Warriors y marcó el ritmo del triunfo ante los Utah Jazz por 123-114, en un partido que sirvió como respuesta inmediata tras la dura derrota sufrida la noche anterior frente a Oklahoma City. El base firmó 31 puntos, con seis triples, en su regreso tras perderse un encuentro por un esguince de tobillo izquierdo, y sostuvo a Golden State en los momentos decisivos del choque.
El impacto de Curry se concentró especialmente tras el descanso. Anotó 20 de sus puntos en el tercer cuarto, con una serie prácticamente perfecta: convirtió seis de sus siete lanzamientos y asumió el mando del ataque cuando el partido entraba en su fase más inestable. Un triple con 7:01 por jugar en el periodo dio ventaja a los Warriors, y otro lanzamiento exterior en la siguiente posesión consolidó el control local en el marcador.
Utah se mantuvo competitivo durante buena parte del encuentro gracias a la eficacia ofensiva de Lauri Markkanen, que cerró la noche con 35 puntos. El ala-pívot finlandés fue especialmente productivo en la primera mitad, donde firmó 21 puntos con un notable 9 de 12 en tiros de campo. Junto a él, Keyonte George aportó 22 puntos y nueve asistencias para un equipo que volvió a jugar sin Jusuf Nurkić, ausente por segundo partido consecutivo debido a un esguince en el dedo del pie izquierdo.
Golden State también recuperó efectivos importantes. Jimmy Butler contribuyó con 15 puntos y siete asistencias tras perderse el último encuentro por enfermedad, mientras que Draymond Green regresó después de haber descansado la noche anterior. Sin embargo, el ala-pívot volvió a ser protagonista por motivos extradeportivos: fue expulsado a falta de 2:25 para el descanso tras recibir dos técnicas consecutivas por protestar decisiones arbitrales, en una acción relacionada con una posible violación de tres segundos que reclamaba.
Green terminó su participación con ocho puntos, tres rebotes y dos asistencias en solo 12 minutos, y elevó su cuenta personal a nueve faltas técnicas en la temporada, quedando a siete de una suspensión automática. El episodio se suma a una secuencia reciente de incidentes en casa, incluido su abandono del banquillo tras un intercambio tenso con Steve Kerr el pasado 22 de diciembre ante Orlando, situación por la que ambas partes pidieron disculpas posteriormente.
Más allá del resultado, los Warriors encontraron motivos de corrección. Perdieron 15 balones que se tradujeron en 22 puntos para Utah, un aspecto que el cuerpo técnico sigue señalando como una prioridad estructural del equipo.
Con esta victoria, Golden State corta la inercia negativa tras la abultada derrota previa y refuerza su estabilidad en casa, mientras que Utah prolonga su mala dinámica: tres derrotas consecutivas y siete en sus últimos nueve partidos, en un tramo de calendario que sigue castigando su balance y sensaciones competitivas.