CHARLOTTE — Los Indiana Pacers pusieron fin a una racha negativa de 13 derrotas consecutivas en la NBA al imponerse por 114-112 a los Charlotte Hornets, en un final ajustado que sirvió además para que Rick Carlisle alcanzara las 1.000 victorias como entrenador en la liga.
El triunfo se construyó alrededor de la figura de Pascal Siakam, que firmó una actuación dominante con 30 puntos, 14 rebotes y la canasta decisiva: una penetración a canasta a falta de 11,5 segundos que devolvió la ventaja definitiva a Indiana. Tras esa acción, T.J. McConnell robó el saque de fondo de Charlotte, una jugada clave que permitió a los Pacers gestionar los últimos segundos.
Indiana aún dejó una última oportunidad a los Hornets cuando Ben Sheppard convirtió solo uno de sus dos tiros libres. Con ocho segundos en el reloj, Charlotte dispuso del balón para empatar o ganar, pero la jugada se desordenó y el lanzamiento en suspensión de Collin Sexton se quedó corto, sin que los locales pudieran capturar el rebote.
Además de Siakam, McConnell fue clave con 23 puntos y ocho asistencias, mientras que Aaron Nesmith aportó 16 puntos para un equipo que llevaba semanas persiguiendo una victoria esquiva. El triunfo permitió a Carlisle desbloquear una marca histórica que se le resistía desde el 8 de diciembre, cuando se había quedado en 999 tras vencer a Sacramento con un equipo muy mermado por las lesiones. Con este resultado, el técnico alcanza un balance de 1.000 victorias y 891 derrotas en 24 temporadas en los banquillos de la NBA.
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Charlotte volvió a quedarse a las puertas. LaMelo Ball lideró a los Hornets con 33 puntos y ocho asistencias, incluyendo siete triples, pese a salir desde el banquillo por primera vez desde enero de 2021. El cuerpo técnico optó por no alinearlo de inicio en la segunda noche de un back-to-back, una decisión orientada a gestionar su carga física debido a su historial de problemas de tobillo.
La derrota fue especialmente dolorosa para los Hornets, que encadenan finales ajustados en casa. La noche anterior ya habían caído por 97-96 ante Toronto tras un triple sobre la bocina de Immanuel Quickley. En este encuentro, además, Brandon Miller fue expulsado por protestar a los árbitros con 9:49 por jugar del tercer cuarto, cerrando su participación con seis puntos.
La victoria permite a Indiana frenar una dinámica negativa prolongada y devuelve oxígeno competitivo a un equipo que necesitaba resultados, mientras que Charlotte vuelve a sufrir un desenlace adverso en una noche marcada por decisiones tácticas, tensión final y un hito histórico desde el banquillo visitante.