Los New York Knicks podrían afrontar las Finales de la NBA con una baja muy sensible en su rotación interior. Mitchell Robinson ha sufrido una fractura en el dedo meñique de una mano y, a pocos días del inicio de la serie por el título, su disponibilidad sigue siendo una incógnita.
Según informó ESPN, el pívot se lesionó a comienzos de esta semana en unas circunstancias que todavía no han sido aclaradas públicamente. La franquicia neoyorquina no ha establecido un plazo para su recuperación, aumentando la incertidumbre a medida que se acerca el primer partido de las Finales, previsto para el próximo miércoles.
La posible ausencia de Robinson supondría un contratiempo importante para Mike Brown. El interior ha sido una pieza fundamental desde el banquillo durante toda la temporada gracias a su impacto en el rebote, especialmente en ataque, donde volvió a situarse entre los jugadores más dominantes de la liga.
Los Knicks regresan a unas Finales de la NBA por primera vez desde 1999 y buscan conquistar un campeonato que se les resiste desde 1973. Su rival saldrá de la final de la Conferencia Oeste que disputan Oklahoma City Thunder y San Antonio Spurs, una serie que dominan los Thunder por 3-2.
De no llegar a tiempo, Nueva York perdería una presencia física clave en la pintura ante unos Thunder liderados por Chet Holmgren e Isaiah Hartenstein o unos Spurs que cuentan con Victor Wembanyama como gran referencia interior.