La dura eliminación ante Cleveland Cavaliers ha dejado claro en Detroit que el proyecto todavía necesita un salto más para competir de verdad por el anillo. Pese a completar una excelente temporada regular y alcanzar las 60 victorias, los Pistons volvieron a quedarse lejos de las Finales NBA, algo que podría empujar a la franquicia a moverse con agresividad este verano.
Con Cade Cunningham asentado como líder absoluto del proyecto, la prioridad en los despachos pasa ahora por encontrar una pieza de máximo nivel que eleve el techo competitivo del equipo. En ese contexto, comienzan a aparecer nombres de enorme peso alrededor de la franquicia de Michigan.
Uno de ellos es Lauri Markkanen. El interior finlandés encajaría perfectamente en la estructura ofensiva de Detroit por su capacidad para abrir el campo, generar desde el perímetro y aportar tamaño sin perder movilidad. Sin embargo, la situación en Utah no parece sencilla para una posible negociación, especialmente tras los recientes movimientos de los Jazz orientados a construir un equipo más competitivo alrededor de sus principales figuras.
Otro nombre que empieza a relacionarse con los Pistons es Kawhi Leonard. La estrella de Los Angeles Clippers afronta el último tramo de su contrato y el futuro de la franquicia angelina vuelve a estar rodeado de incertidumbre. Aunque el factor físico sigue siendo una incógnita constante, el impacto de Leonard cuando está sano continúa siendo el de uno de los jugadores más determinantes de toda la NBA.
Detroit dispone además de margen para construir una operación importante. La franquicia conserva sus futuras primeras rondas y cuenta con activos de Draft suficientes para entrar en conversaciones relevantes durante el verano.
El objetivo parece claro: evitar que el crecimiento de los Pistons se estanque y rodear cuanto antes a Cunningham de otra referencia capaz de convertir al equipo en un aspirante real dentro de la Conferencia Este.