NCAA 2025-26: España consolida su presencia en el baloncesto universitario estadounidense

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La temporada 2025-26 de la NCAA Division I volvió a confirmar el crecimiento sostenido del talento español en el baloncesto universitario estadounidense. Un total de 20 jugadores españoles participaron en programas de la máxima categoría del baloncesto universitario, repartidos entre universidades de diferentes conferencias y con roles muy variados, desde piezas clave en sus equipos hasta jugadores de rotación o desarrollo.

El grupo lo encabezan varios nombres que ya tenían cartel internacional antes de cruzar el Atlántico y que han logrado consolidarse como protagonistas en sus respectivos programas.

Uno de los referentes del curso fue Baba Miller, que firmó una temporada muy completa con Cincinnati, registrando 13.0 puntos, 10.3 rebotes y 3.7 asistencias por partido. El alero español se consolidó como uno de los jugadores más versátiles del equipo, capaz de aportar en todas las facetas del juego y liderar estadísticamente al conjunto en varias categorías.

Otro de los nombres destacados fue Aday Mara, ahora en Michigan, que siguió mostrando su impacto interior con 11.4 puntos, 6.9 rebotes y 2.6 tapones por encuentro. Su presencia defensiva volvió a ser uno de los rasgos más visibles de su juego, confirmando su evolución como uno de los pívots europeos más interesantes en el entorno NCAA.

En el perímetro también hubo presencia relevante. Rubén Domínguez, en Texas A&M, aportó 10.3 puntos por partido, consolidándose como una amenaza ofensiva constante, mientras que Mario Saint-Supéry, en Gonzaga, registró 8.6 puntos y 3.6 asistencias, mostrando su capacidad para dirigir el juego y generar ventajas desde el puesto de base.

Entre los jugadores con roles importantes también destacó Conrad Martínez, que firmó 9.3 puntos y 3.4 asistencias en High Point, además de Valentino Pinedo, que aportó 7.3 puntos y 4.9 rebotes en UNC Greensboro, consolidándose como un jugador sólido en ambos lados de la pista.

La representación española también tuvo presencia en el juego interior con Álvaro Folgueiras, que aportó 8.1 puntos y 3.8 rebotes en Iowa, mientras que en equipos como Davidson o Vermont jugadores como Ian Platteeuw y Lucas Marí contribuyeron con minutos de rotación y aportaciones en diferentes apartados estadísticos.

Otros nombres del panorama español en Division I durante el curso fueron Guillermo del Pino (Maryland), Fabián Flores (DePaul), Adrià Rodríguez (Washington State), Jordi Rodríguez (Cincinnati), Álex Huguet (Louisiana-Monroe), Lucas Hernández Langarita (Utah), David Gómez y Raúl Villar (Charlotte), Iker Garmendia (Elon), Luca Soroa (Northeastern) y Pablo Tamba (LSU), completando un grupo cada vez más amplio y diverso dentro del sistema universitario estadounidense.

Más allá de las cifras individuales, la presencia de estos veinte jugadores refleja una tendencia clara: España continúa consolidándose como uno de los principales exportadores de talento hacia la NCAA, con jugadores que cada vez llegan mejor preparados para competir en el exigente contexto del baloncesto universitario estadounidense.

La temporada 2025-26 dejó así una nueva fotografía del crecimiento del baloncesto español en Estados Unidos, con jugadores repartidos por todo el país, diferentes estilos de juego y trayectorias diversas, pero con un denominador común: seguir ampliando la huella española dentro de la NCAA.