El Madison Square Garden volvió a vibrar con una noche de esas que refuerzan las ilusiones de un equipo. Los New York Knicks impusieron su ley en casa y vencieron 105-95 a los Boston Celtics gracias a un segundo cuarto demoledor (42-14) que marcó el rumbo del partido. Jalen Brunson fue el alma del triunfo con 31 puntos, bien secundado por Karl-Anthony Towns, que firmó 26 puntos y 13 rebotes en otra sólida actuación interior.
box score
El arranque había sido favorable a los Celtics, que se marcharon con ventaja (30-22) tras el primer cuarto, pero todo cambió de golpe. Nueva York arrancó el segundo parcial con un parcial de 11-0 que volteó el marcador y, pese a dos triples consecutivos de Sam Hauser y Derrick White que devolvieron momentáneamente la delantera a Boston (36-33), los Knicks respondieron con una ráfaga de 17 puntos sin respuesta. La avalancha continuó hasta el descanso con un demoledor 64-44 que dejó el Garden en pie.
El tercer cuarto fue el único tramo de incertidumbre. Los locales se enredaron en pérdidas y desaciertos, y los Celtics aprovecharon para acercarse. Sin embargo, cada vez que Boston insinuaba una remontada, Brunson aparecía con acciones decisivas que restauraban la calma. En el último periodo, dos canastas suyas consecutivas enfriaron cualquier intento rival y sellaron un 2-0 de inicio de temporada que refuerza la confianza neoyorquina.
Jaylen Brown fue el mejor del conjunto visitante en la noche de su 29º cumpleaños con 23 puntos, mientras que Hauser aportó 18 saliendo desde el banquillo, todos ellos a base de triples (6/9). Los de Joe Mazzulla, que habían encajado 42 puntos en el último cuarto frente a Filadelfia en su debut, volvieron a sufrir un desplome defensivo en momentos clave y aún buscan su primer triunfo del curso (0-2).
En los Knicks, además de las figuras principales, destacó el regreso de Josh Hart, que aportó 14 rebotes en solo 19 minutos tras perderse la pretemporada por molestias lumbares. La única nota negativa llegó con la lesión de OG Anunoby, que abandonó la pista cojeando en el último cuarto tras una mala caída al intentar un tapón.