El Olympiacos denuncia a Dubai ante la EuroLeague por el caso Walkup

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El caso Walkup ha entrado en su fase de guerra abierta, y ya no solo entre club y jugador. El Olympiacos ha remitido una carta oficial a Dubai denunciando un acercamiento ilegal a su base, y ha comunicado simultáneamente esa queja por tampering a las oficinas de la EuroLeague, según informó Eurohoops.

El argumento del campeón es lineal: Walkup tiene contrato en vigor hasta el final de la 2026-27, y por tanto cualquier gestión directa de otra franquicia para reclutarlo constituye una violación de la normativa de la competición. La munición no le falta: como venimos contando, el club emiratí ha presentado este verano hasta tres ofertas por escrito para hacerse con sus derechos, todas rechazadas, y su director general ha hablado públicamente del jugador.

El jueves que lo encendió todo

La escalada tiene fecha. Walkup no se presentó el jueves por la mañana a los reconocimientos médicos y físicos a los que el club le había citado, la comparecencia que el Olympiacos había fijado como prueba de fuego. Al considerar la ausencia injustificada, la entidad le ha abierto un expediente disciplinario y le ha convocado para que dé explicaciones.

El movimiento del jugador tampoco se ha hecho esperar, y es el más serio de todos: ha recurrido al BAT, el tribunal de arbitraje del baloncesto, para intentar desvincularse de su contrato y quedar como agente libre sin restricciones. Es la formalización jurídica de la rescisión unilateral que notificó la semana pasada y que el club no reconoce.

Tres frentes abiertos y ninguna salida fácil

El resultado es un conflicto en tres tableros simultáneos: el disciplinario interno contra el jugador, el arbitral en el BAT y el federativo contra Dubai ante la EuroLeague. Y una posición de partida inamovible: el Olympiacos ha declarado a Walkup estrictamente fuera del mercado y se niega incluso a plantear contraofertas por su traspaso.

La historia reciente del baloncesto europeo enseña que estos pulsos suelen acabar en acuerdo económico, porque a ningún club le sirve un jugador en guerra ni a ningún jugador una temporada en blanco. Pero también enseña que el BAT respalda casi siempre los contratos claros, y el de Walkup, extendido en 2023, lo es. El internacional griego, en el Pireo desde 2021 y campeón de Europa hace tres meses, se juega mucho más que un fichaje: se juega su reputación en la que ha sido su casa.