Pedro Martínez ha sido reconocido con el premio Alexander Gomelskiy al Entrenador del Año 2025-26 después de firmar una brillante temporada al frente de Valencia Basket. El técnico español condujo al conjunto taronja hasta un balance de 25 victorias y 13 derrotas, suficiente para cerrar la fase regular en la segunda posición y asegurar la ventaja de campo en los playoffs.
En su primera campaña completa en la EuroLeague, Martínez fue el entrenador más votado por sus propios colegas de competición, responsables de decidir el ganador de este prestigioso galardón. El reconocimiento premia una temporada en la que Valencia se consolidó como una de las grandes revelaciones del curso y como uno de los equipos más sólidos del continente.
El conjunto valenciano no solo terminó entre los mejores en la clasificación, sino que además fue el ataque más productivo de toda la liga, con una media de 90,9 puntos por encuentro. A ello añadió registros de élite en numerosos apartados estadísticos, confirmando la identidad ofensiva y competitiva construida por Martínez.
En la votación final, Tomas Masiulis, de Zalgiris Kaunas, ocupó la segunda plaza. Tras él finalizaron Georgios Bartzokas, técnico de Olympiacos Piraeus, y el ganador del pasado curso, Sarunas Jasikevicius, de Fenerbahce Beko Istanbul. En total, 13 entrenadores recibieron votos.
El premio lleva el nombre de Alexander Gomelskiy, una de las grandes figuras históricas del baloncesto europeo. El legendario entrenador llevó a ASK Riga al primer título continental en 1958 y añadió tres coronas más entre Riga y CSKA Moscow. También conquistó el oro olímpico con la Unión Soviética en 1988 y está considerado uno de los técnicos más influyentes de todos los tiempos.
Para Valencia Basket se trata de un hito histórico, ya que ningún entrenador del club había conquistado antes este galardón. Además, Pedro Martínez se convierte en el cuarto técnico nacido en España que logra el reconocimiento, uniéndose a Chus Mateo, Pablo Laso y Xavi Pascual.
La temporada no comenzó de forma sencilla. Valencia arrancó con problemas físicos importantes dentro de la plantilla y un balance inicial de 2-3, pero el equipo reaccionó con rapidez. A partir de ahí encadenó una línea ascendente constante que le permitió mantenerse en puestos altos durante buena parte del calendario.
Uno de los momentos clave llegó entre noviembre y diciembre, cuando el conjunto taronja ganó ocho de nueve partidos, incluyendo triunfos de enorme valor en canchas tan exigentes como las de Olympiacos Piraeus, Panathinaikos AKTOR Athens y Crvena Zvezda Meridianbet Belgrade. Ya en abril, un impecable 4-0 final terminó por catapultar al equipo hasta la segunda plaza.
Los números refuerzan todavía más la dimensión del trabajo realizado. Valencia terminó con 12 victorias por más de diez puntos, empatado en el segundo mejor registro de la competición, y fue el equipo con mejor porcentaje de victorias en partidos resueltos por ese margen. También acabó segundo en triples anotados, rebotes y tapones; tercero en asistencias y rebote ofensivo; y cuarto en robos.
Pedro Martínez se convierte así en el decimocuarto entrenador distinto que recibe este premio, reservado históricamente para técnicos de enorme impacto en la competición. Un reconocimiento merecido para una temporada sobresaliente y para un Valencia Basket que se ha ganado por derecho propio estar entre la élite europea.