El debut de los Heat ante su público llegó acompañado de una sólida victoria frente a los Knicks, guiada por un inspirado Norman Powell, autor de 29 puntos. Bam Adebayo volvió a mostrar su consistencia con 19 tantos y 13 rebotes, mientras Jaime Jáquez Jr. aportó 17 desde el banquillo en una noche de energía colectiva y respuestas oportunas.
Miami selló su primer triunfo en casa y, además, firmó el mejor arranque ofensivo de su historia tras tres partidos, con un total de 382 puntos, superando el registro de la temporada 2019-20 (360). El equipo supo abstraerse del contexto extradeportivo —el caso de Terry Rozier, apartado tras las acusaciones de manipulación de apuestas— y respondió en la pista con un baloncesto sólido y disciplinado.
Los Knicks mantuvieron el pulso hasta el tramo final, con Jalen Brunson como gran protagonista ofensivo (37 puntos) y Mikal Bridges aportando 20. Un triple de OG Anunoby acercó a los neoyorquinos hasta el 82-81 al final del tercer cuarto, pero los Heat reaccionaron con un parcial demoledor de 23-6 que les dio 18 puntos de margen. Pese a un último intento de remontada —Brunson redujo a cinco la diferencia con poco más de un minuto por jugar—, un triple de Andrew Wiggins selló el partido.
Miami también sacó rédito de su agresividad: fue al tiro libre 31 veces frente a las 21 de Nueva York, que perdió la oportunidad de comenzar 3-0 por primera vez desde la temporada 2012-13. Karl-Anthony Towns firmó 15 puntos y 18 rebotes, y Simone Fontecchio sumó 14 en un encuentro en el que los Knicks compitieron, pero no pudieron contener la intensidad ofensiva de los de Florida.