Valencia Basket y Real Madrid se citan en el Telekom Center Athens en una semifinal española de Final Four marcada por el detalle de que el conjunto blanco no podrá contar por lesión ni con Walter Tavares ni con Alex Len, sus dos pívots naturales. Una ausencia doble que altera el equilibrio interior del partido
Valencia llega con una de las mejores ofensivas de la EuroLeague 2025/26. Promedia 90.4 puntos, solo por detrás de Olympiacos, y supera al Real Madrid en anotación, rebote total, rebote ofensivo, asistencias y recuperaciones. El equipo taronja produce 21.0 asistencias por noche, captura 38.0 rebotes y castiga especialmente desde el dinamismo colectivo, con muchos focos ofensivos y una rotación capaz de mantener ritmo e intensidad.
Jean Montero aparece como el gran referente valenciano. Sus 14.4 puntos, 4.7 asistencias y 17.8 de valoración le convierten en el motor ofensivo del equipo. A su alrededor, Kameron Taylor aporta equilibrio exterior, físico y rebote; Darius Thompson suma dirección y amenaza desde el triple; y Nathan Reuvers, con un 72.1% en tiros de dos y un 41% en triples, puede ser una pieza clave para castigar los emparejamientos interiores del Real Madrid.
El dato de Tavares y Len cambia mucho la previa. El Real Madrid pierde a su gran protector del aro, su principal referencia reboteadora y una parte esencial de su defensa. Tavares promediaba 9.6 puntos, 6.6 rebotes, 1.8 tapones y 15.5 de valoración, mientras que Len ofrecía centímetros, rotación y presencia física cerca del aro. Sin ambos, el peso interior recaerá mucho más en Usman Garuba, Chuma Okeke, Gabriel Deck, Trey Lyles y posibles quintetos más abiertos.
El Madrid, aun así, llega con argumentos de sobra. Su valoración media es idéntica a la de Valencia Basket, 103.5, y tiene mejor porcentaje de tres puntos, 37.6% frente al 36.1% taronja. Facundo Campazzo será el eje competitivo blanco, con 12.3 puntos, 5.0 asistencias y 1.1 robos por partido. Junto a él, Mario Hezonja, Trey Lyles, Theo Maledon, Andrés Feliz y Alberto Abalde deberán multiplicar producción y energía para compensar la falta de centímetros.
La batalla del rebote puede ser decisiva. Valencia ya es superior en rebote ofensivo, con 13.1 capturas por partido, y ahora se encontrará con un Real Madrid sin sus dos pívots principales. Neal Sako, Reuvers, Jaime Pradilla, Matthew Costello y Braxton Key tendrán una oportunidad clara para cargar el aro, generar segundas opciones y castigar cada desajuste.
También será clave el ritmo. Valencia necesita correr, mover el balón y obligar al Madrid a defender muchas situaciones de pick and pop, continuaciones y tiros abiertos desde sus interiores. El Real Madrid, en cambio, intentará controlar pérdidas, protegerse atrás sin Tavares y sacar partido de su calidad exterior, donde Campazzo, Hezonja, Lyles y Maledon pueden cambiar el partido.
En la regular el balance fue de empate a (1-1), el primero, en la jornada 10, con victoria taronja por (89-76), y en la segunda vuelta, la revancha fue para los blancos, jornada 31, con un también claro (96-79).
La estadística presenta una semifinal muy igualada, pero el contexto físico inclina varios focos hacia Valencia Basket. El equipo taronja tiene puntos, rebote, profundidad y una ocasión inmejorable para atacar una de las zonas más debilitadas del Real Madrid. En una Final Four, sin embargo, el Madrid siempre encuentra recursos competitivos. Atenas decidirá qué pesa más: la oportunidad histórica valenciana o la capacidad blanca para sobrevivir incluso en condiciones límite.