Los Golden State Warriors se adentran en una nueva temporada con una pareja de lujo al frente: Stephen Curry y Jimmy Butler III, que afrontan su primer curso completo como dúo con el reto de devolver al equipo a lo más alto. El impacto de Butler tras su llegada a mediados de la pasada campaña fue inmediato. “Jimmy cambió nuestra temporada”, reconoció Steve Kerr. Y así fue: con él y Curry juntos, los Warriors firmaron un balance de 22-5 que les permitió escalar posiciones y plantarse en semifinales del Oeste.
La plantilla 2025/26 mantiene buena parte de ese núcleo. Curry continúa siendo el motor ofensivo y Butler el complemento que equilibra anotación, defensa y carácter competitivo. A su lado, Draymond Green sigue aportando liderazgo y versatilidad en la pintura, mientras que Buddy Hield y Brandin Podziemski ofrecen amenaza exterior. El crecimiento de Podziemski es uno de los grandes focos: tras un inicio irregular en su segundo año, terminó explotando en abril y en playoffs, firmando partidos decisivos de más de 25 puntos y ganándose un rol protagonista.
El banquillo suma juventud con los novatos Alex Toohey (pick 52) y Will Richard (pick 56), que se unen a los confirmados Quinten Post y Gui Santos, cuyos contratos fueron renovados. A falta de resolver la situación contractual de Jonathan Kuminga, pieza clave en la rotación y en el futuro salarial de la franquicia, el equipo aún podría añadir veteranos como Al Horford o recuperar a Gary Payton II para reforzar la defensa exterior. La marcha de Kevon Looney abre interrogantes en el juego interior, aunque la presencia de Draymond como eje defensivo sigue siendo garantía.
El desafío es claro: maximizar las últimas grandes temporadas de Curry, Butler y Green, todos en la recta final de sus carreras. El curso pasado demostró que el techo competitivo sigue ahí, pero también que la dependencia de Curry es enorme: sin él en pista, el ataque se desplomó. Ahora, con Butler desde el inicio, el crecimiento de Podziemski y la posible continuidad de Kuminga, los Warriors confían en que la ventana al anillo no esté cerrada todavía. El calendario les pondrá a prueba desde el primer día, con un estreno frente a los Lakers y una cita navideña contra Dallas que marcarán el pulso de un equipo que se resiste a dejar de soñar.