En Cleveland se vivió un final que rozó el colapso para Boston. Lo que parecía un triunfo cómodo terminó convertido en una huida hacia adelante, sostenida por la inspiración ofensiva de Payton Pritchard y la versatilidad total de Jaylen Brown, decisivos para que los Celtics resistieran 117-115 en un cierre dramático.
Boston había construido una ventaja de 21 puntos en el tercer cuarto y todavía mandaba por 11 a falta de menos de dos minutos. El guion, sin embargo, se quebró de golpe. Ahí emergió Donovan Mitchell, discreto durante todo el encuentro, para encadenar dos triples consecutivos y colocar el marcador en 114-112 con apenas 20.5 segundos por jugar.
Pritchard, que venía respondiendo una y otra vez en los momentos calientes, asumió la responsabilidad. Con 5.9 segundos en el reloj convirtió dos tiros libres que estiraron la renta hasta el 116-112, un colchón mínimo ante un rival que seguía oliendo sangre.
Y los Cavs volvieron a golpear: Darius Garland clavó un triple a 1.2 segundos del final y obligó a Boston a sacar de banda. Tras el tiempo muerto, Brown recibió, fue enviado a la línea y solo pudo anotar uno de los dos lanzamientos. Esa concesión dejó a Cleveland una última posesión para forzar la prórroga o incluso ganar, pero el tiro de Evan Mobley no encontró aro y la bocina certificó la victoria visitante.
Pritchard firmó su mejor actuación del curso con 42 puntos, una producción que sostuvo a un equipo plagado de ausencias. Brown, por su parte, completó su cuarto triple-doble en la NBA con 19 puntos, 12 rebotes y 11 asistencias, su primero desde el 21 de enero de 2024 en Houston. Lo logró apenas 24 horas después de anotar 41 en la derrota ante Minnesota.
En Cleveland, Mobley fue el faro ofensivo con 27 puntos y 14 rebotes, mientras Garland añadió 21. Mitchell cerró con 18, muy lejos de su media, aunque sus triples finales alimentaron la esperanza local.
El partido también dejó la mejor noche en la joven carrera de Jordan Walsh, que aportó 14 puntos y 11 rebotes, ambos topes personales.
Las lesiones marcaron la cita para ambos equipos. Boston sigue sin el concurso de Jayson Tatum y decidió reservar a Derrick White (contusión en la pantorrilla) y Neemias Queta (esguince de tobillo), recién salido de un partido de 19 puntos y 18 rebotes.
Cleveland tampoco escapó a la enfermería: no pudieron contar con Jarrett Allen (dedo), Larry Nance Jr. (mano), Lonzo Ball (descanso de rodilla) ni Sam Merrill (mano).
Boston se marchó con el susto en el cuerpo, pero también con una victoria trabajada en una noche en la que necesitó cada punto, cada rebote y cada lectura para no dejar escapar un encuentro que durante muchos minutos tuvo completamente bajo control.