En San Francisco, Reed Sheppard vivió la noche que puede marcar un antes y un después en su joven carrera. El base de Houston destapó un nivel estelar, firmando un máximo personal de 31 puntos, además de nueve rebotes y cinco asistencias, para encabezar una remontada que llevó a los Rockets a imponerse 104-100 a los Warriors, en la reedición de aquella serie de primera ronda que Golden State ganó el pasado curso en un séptimo partido memorable.
Houston tuvo que remar desde atrás. Al descanso, los Warriors dominaban 59-47 después de aprovechar un 39.6% de acierto texano en la primera mitad. Pero el guion cambió tras el paso por los vestuarios. Sheppard encendió la chispa del tercer cuarto y, con dos acciones consecutivas en los últimos compases del periodo, acercó a los Rockets hasta el 76-74 antes de entrar en un último acto que comenzó con un parcial de 5-0 para los visitantes.
A su lado, Alperen Sengun volvió a tener impacto en múltiples facetas con 16 puntos, seis rebotes y seis asistencias, mientras que Houston castigó con dureza los errores locales, convirtiendo 22 puntos tras las 16 pérdidas de los Warriors. Fue la séptima victoria en los últimos ocho partidos para un equipo que sigue creciendo pese a las ausencias: Steven Adams (tobillo derecho) y Kevin Durant, fuera por un asunto personal. Ime Udoka confía en recuperar al veterano al próximo encuentro.
Golden State, por su parte, no encontró la estabilidad necesaria para cerrar el partido. Hubo aportes repartidos: Jimmy Butler III firmó 21 puntos, cinco rebotes y cinco asistencias, Stephen Curry sumó 14, y el novato Will Richard destacó con 18. Draymond Green, ya recuperado del esguince en el pie derecho que le impidió jugar ante Utah, añadió 12 puntos, ocho rebotes y ocho asistencias en su regreso.
Hubo instantes de máxima tensión, como la caída de Curry y Amen Thompson bajo el aro a falta de 3:24 con empate a 91, tras una penetración del guard de Houston que inicialmente se sancionó como falta en ataque. La revisión terminó cambiando la acción a falta defensiva del base de los Warriors.
En el desenlace, la emoción fue máxima. Moses Moody, que superó la barrera de los 2.000 puntos en su carrera, acercó a los locales con un triple a seis segundos del final para colocar el marcador en -2. Pero fue el propio Moody quien, en la acción siguiente, cometió falta sobre Sheppard, y el base de Houston no falló: anotó ambos tiros libres y sentenció el encuentro.
Los Warriors siguen esperando refuerzos interiores. Al Horford se perdió su segundo partido consecutivo por una ciática en la pierna derecha, mientras que Jonathan Kuminga, todavía en proceso de recuperación por tendinitis en ambas rodillas, participó en un entrenamiento con los G League Warriors horas antes del partido.