Rimas Kurtinaitis, alero lituano de 1,96 metros, fue uno de los grandes nombres del baloncesto europeo en las décadas de los ochenta y noventa. Tirador infalible, jugador de carácter y símbolo de regularidad, su carrera se extendió durante más de veinte años, abarcando desde el dominio soviético hasta la apertura internacional del baloncesto lituano.
Su debut profesional llegó con el CSKA Moscú en la temporada 79/80, con apenas 19 años, aportando 3,7 puntos por partido en liga. En la 80/81 aumentó su presencia con 6,6 puntos y 1,2 rebotes, y en la 81/82 completó su tercera campaña con 5,2 puntos y 1,4 rebotes, año en que conquistó el oro mundial con la selección soviética. Aquellos años en Moscú marcaron el inicio de una carrera que pronto encontraría su lugar natural en el Zalgiris Kaunas.
A partir de la 82/83, Kurtinaitis se convirtió en una pieza esencial del Zalgiris Kaunas, donde alcanzó su madurez deportiva. En esa primera campaña promedió 9,4 puntos y 1,4 rebotes, y en la 83/84 elevó su rendimiento a 14,5 puntos y 2,1 rebotes. En la 84/85, ya como titular indiscutible, firmó 16,7 puntos y 2,4 rebotes, conquistando el título de liga soviética y el oro europeo con la URSS.
Su progresión continuó imparable: en la 85/86 promedió 17,8 puntos y 3,1 rebotes, con el Zalgiris campeón de liga y la URSS subcampeona mundial (plata mundial). En la 86/87, alcanzó 19,1 puntos y 2,6 rebotes, sellando otra liga con el conjunto de Kaunas. En la 87/88, con 17,0 puntos y 2,4 rebotes, fue parte del equipo soviético que logró el oro olímpico en Seúl, mientras que en la 88/89 firmó 20,2 puntos y 2,2 rebotes, añadiendo un bronce europeo.
Su reputación como tirador lo llevó a ser invitado en 1989 al Concurso de Triples del All-Star de la NBA en Houston, convirtiéndose en el primer y único jugador no perteneciente a la liga estadounidense en participar en dicho evento. Aunque quedó eliminado en la primera ronda con 9 puntos, su presencia fue un reconocimiento histórico a la calidad del baloncesto europeo.
En la 89/90, fichó por el Hagen Brandt alemán, donde exhibió su potencial ofensivo con 26,7 puntos y 2,5 rebotes por partido. Su dominio aumentó en la 90/91, con 29,0 puntos y 3,2 rebotes, y alcanzó su pico anotador en la 91/92, con 30,1 puntos y 2,7 rebotes, año en que obtuvo el bronce olímpico con Lituania en los Juegos de Barcelona.
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La temporada 92/93 fue especialmente intensa: pasó por tres equipos. En el Huesca de la ACB firmó 13,3 puntos y 1,3 asistencias; regresó al Zalgiris, donde promedió 16,9 puntos y 2,2 asistencias, conquistando liga y copa; y también jugó en Australia con los Townsville Suns, donde se fue hasta 27,0 puntos y 2,8 rebotes por encuentro.
En 1993 firmó por el Real Madrid, donde militó dos temporadas. En la 93/94 promedió 10,8 puntos y 1,7 rebotes, ganando la liga española; en la 94/95, repitió 10,8 puntos y 2,0 rebotes, logrando la plata europea con la selección.
En la 95/96 regresó al Zalgiris Kaunas, con 19,4 puntos y 1,9 rebotes, conquistando la liga lituana y sumando el bronce olímpico en Atlanta 1996. En la 96/97 pasó al Élan Chalon francés, donde mantuvo un alto nivel con 18,0 puntos y 2,4 rebotes, antes de regresar a su país para jugar con el Atletas Kaunas en la 97/98, registrando 13,2 puntos y 2,0 rebotes.
Su rendimiento continuó siendo sólido en los últimos años de su carrera. En la 98/99, repartió la temporada entre el Kraitine (6,7 puntos y 1,5 rebotes) y el Lietuvos Rytas (7,8 puntos y 1,1 rebotes). En la 01/02 jugó en el BC Kyiv ucraniano, con 5,6 puntos por partido, y todavía en la 03/04, con 44 años, disputó una última campaña en el BK Baku de Azerbaiyán, donde promedió 2,8 puntos en liga.
A lo largo de su carrera, Kurtinaitis acumuló 6 ligas soviéticas, 1 copa soviética, 2 ligas lituanas, 1 copa lituana, 1 liga española y 1 liga azerbayana, además de un palmarés internacional sobresaliente: 1 oro olímpico, 2 bronces olímpicos, 1 oro mundial, 1 plata mundial, 1 oro europeo, 1 plata europea y 1 bronce europeo.
Rimas Kurtinaitis se retiró tras una carrera de más de dos décadas, en la que dejó registros notables en cada etapa y una reputación de profesional incansable y tirador de precisión.