Rodillo azulgrana (98-68) ante un Movistar Estudiantes totalmente superado

por José María Santiago publicado en ACB Crónica

Nueva victoria azulgrana por 98 a 68 ante un Movistar Estudiantes totalmente impotente con la avalancha de juego de este Barça qué, en la actualidad, es la máquina mejor engrasada de toda Europa. Catorce triunfos consecutivos en la Liga ACB así lo atestiguan. Un partido que quedó totalmente decidido antes del descanso al llegar con un contundente 64 a 39 para el equipo dirigido por Sarunas Jasikevicius. El vendaval ofensivo ha sido tal, que los 64 puntos anotados por el F.C. Barcelona al descanso suponen su mejor registro desde la temporada 1989/90

Arrancaba el partido con los dos primeros puntos que correrían a cargo del dominicano de Movistar Estudiantes, Ángel Delgado, que a la postre sería la única vez que los visitantes se pondrían por delante en el marcador. En la siguiente jugada llegó la respuesta con un triple de Nikola Mirotic para poner el 3 a 2 en el primer minuto de juego y ya los azulgranas no soltarían la delantera en el marcador en todo lo que restaría de partido.

En estos primeros compases, los dos equipos basaron su juego en sus respectivas estrellas, Nikola Mirotic por parte azulgrana y el puertorriqueño J.J. Barea, por parte de los madrileños. Los dos dieron un auténtico recital desde la línea exterior. Mientras Barea era la única vía anotadora de Estudiantes con 8 puntos, Mirotic se desataba con 11 puntos en los primeros cinco minutos de partido y los locales se escapaban en el marcador 20 a 10, teniendo que pedir el entrenador visitante Jota Cuspinera un tiempo muerto.

Cuspi, conseguía parar en parte la sangría merced a cinco puntos consecutivos de John Roberson que cogía el testigo de Barea en la faceta anotadora, pero Jasikevicius comenzó a mover el banquillo buscando hombres de refresco y los azulgranas se marcharon en el marcador. Tras cinco puntos consecutivos de Kyle Kuric, terminaba el primer cuarto con un contundente 33 a 15 para los de Saras.

En el inicio de segundo cuarto Estudiantes atacó el aro local con más determinación y con un parcial de 5 a 0 en tan sólo cuarenta y cinco segundos disputados obligaron a Jasikevicius a pedir un tiempo muerto y llamar al orden a los suyos. Los de Ramiro de Maeztu recortaban diferencias 35 a 24, pero este Barça tiene un ramillete de grandísimos jugadores (y eso que los descartados para este partido fueron Corey Higgins y Brandon Davies, además de Pau Gasol que sigue avanzando con su puesta a punto y qué esta vez no estuvo presente en el Palau) y si en el arranque de partido fue Mirotic el que fue el referente anotador, ahora le tocaba el turno a Kyle Kuric que con dos triples distanciaba nuevamente a los suyos, fijando la diferencia por encima de los quince puntos.

A partir de este momento el Barça subió el nivel defensivo y Estudiantes se vio impotente para hacerle frente. Tras una antideportiva señalada a Barea la ventaja se fue a los veinticinco puntos y el partido quedaba totalmente decidido antes del descanso. El marcador 64 a 39 no dejaba lugar a dudas.

El tercer cuarto comenzó con muchas imprecisiones por parte de los dos equipos, siendo un auténtico correcalles, pero Estudiantes tuvo una mejor puesta en escena y con cinco puntos consecutivos rebajaba la ventaja a veinte, 64 a 44. Los azulgranas parecían haberse relajado y no conseguirían anotar su primera canasta en juego hasta el cuarto minuto de este cuarto. Un triple de Mirotic, que se iría al banquillo y ya no disputaría ningún minuto más de partido. No le hizo falta más, le bastó para ser el máximo anotador del partido con 18 puntos.

Este tercer período no tuvo la brillantez de los dos cuartos iniciales. El parcial de 13 a 8 es un fiel reflejo. Se llegaba al final de este tercer acto con una ventaja de 30 puntos para los de Saras, 77 a 47. Los locales parecía que habían soltado el pedal del acelerador, pensando en futuros compromisos.

Los últimos diez minutos de partido no tuvieron historia. Movistar Estudiantes intentó maquillar el resultado, sin conseguirlo. Pobre imagen de los madrileños que con un balance de 8 victorias y 17 derrotas deberá luchar y mucho si no quiere verse envuelto en problemas con el descenso. Se llegó al final del partido con los mismos 30 puntos de diferencia que al inicio de cuarto, dejando el marcador definitivo en 98 a 68.