Shengelia lidera la reacción azulgrana en Málaga (77-83)

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El conjunto azulgrana se rehace en Málaga con una actuación decisiva del georgiano y logra su primera victoria de la temporada ante un Unicaja desacertado desde el triple

estadísticas oficiales

El Barça esquivó el naufragio y encontró en el Martín Carpena el punto de inflexión que necesitaba. En un duelo intenso, cargado de tensión y con aroma de clásico moderno, los de Joan Peñarroya superaron a un Unicaja espeso en ataque (6/35 en triples, apenas un 17%) para sumar su primer triunfo en la Liga Endesa 2025/26. Tornike Shengelia, imperial en los momentos calientes, fue el ancla que sostuvo al equipo en un partido que pudo cambiar el rumbo del inicio azulgrana.

El conjunto catalán arrancó más concentrado que en jornadas anteriores, con una defensa agresiva y una circulación paciente que le permitió mandar desde el inicio (18-22). El plan era claro: cerrar líneas de pase, negar el tiro exterior y castigar a los interiores malagueños en el uno contra uno. El resultado, dejar a Unicaja en porcentajes impropios para un equipo que suele brillar en el Carpena.

El segundo cuarto cambió el guion. Kendrick Perry encontró ritmo, activó a sus compañeros y los de Ibon Navarro recuperaron sensaciones (28-26). Pero el impulso fue efímero. Chris Duarte, aún sin adaptarse al ecosistema cajista, se perdió en un duelo personal con Punter que acabó por sacarlo del encuentro. El Barça aprovechó el desconcierto para golpear con un parcial liderado por Hernangómez, Shengelia y Juani Marcos, y se marchó al descanso con ligera renta (34-39).

Tras la reanudación, el encuentro se volvió más físico. Djedovic tiró de carácter, Unicaja endureció cada posesión y el ritmo se trabó. El Barça resistió gracias a la serenidad de Parra, autor de un 2+1 clave para mantener la ventaja al final del tercer acto (57-62).

El tramo final fue un pulso de nervios. Unicaja, con Alberto Díaz y Perry al mando, llegó a darle la vuelta al marcador (69-68, min. 35). Pero cuando la pelota quemaba, apareció Tornike Shengelia. El georgiano se adueñó del ataque culé, castigó una y otra vez cerca del aro y devolvió la calma con acciones de pura jerarquía. Sus canastas fueron oxígeno para un Barça que entró en el último minuto con cinco puntos de colchón (73-78).

A 58 segundos del cierre, Unicaja aún soñaba (77-80), pero un desenlace polémico sentenció el choque: falta no señalada sobre Perry, personal posterior al propio americano y técnica a Ibon Navarro. Punter, infalible desde la línea, puso el broche a una victoria balsámica (77-83) que alivia al Barça y deja al Unicaja con su primera mancha del curso.

Una noche de autoridad, defensa y liderazgo en la que Shengelia recordó por qué sigue siendo uno de los jugadores más determinantes de la ACB.