Sin Shai pero sin freno: Oklahoma City arrasa en Utah y extiende su dictadura, 131-101

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En Salt Lake City, Oklahoma City volvió a funcionar como una maquinaria sin desgaste. Sin Shai Gilgeous-Alexander —fuera por bursitis en el codo izquierdo—, los campeones defendieron su identidad con un 131-101 que los impulsó a 23-1 en el curso y les dio su 15ª victoria consecutiva, un mensaje alto y claro: aun sin su estrella, su estructura sostiene resultados.

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Chet Holmgren y Jalen Williams compartieron protagonismo y producción. Ambos terminaron con 25 puntos; Holmgren añadió nueve rebotes, mientras Williams repartió ocho asistencias. Aaron Wiggins sumó 19 desde la rotación y Branden Carlson aportó un máximo de temporada con 13 para completar una noche de ataque coral.

El volumen y la eficiencia fueron el sello. 58% de acierto en tiros de campo y 21 triples convertidos, además de 27 puntos generados tras 17 pérdidas de Utah, dibujaron un partido que se inclinó temprano y nunca se reabrió.

Los Jazz acudieron también con su gran referencia ausente. Lauri Markkanen no jugó por enfermedad, lo que dejó el peso ofensivo en manos de Kyle Filipowski —21 puntos y 10 rebotes—, junto a Walter Clayton Jr. y Taylor Hendricks, ambos con 20 tantos, con Clayton sumando nueve asistencias. Pero la producción individual no encontró eco colectivo para resistir el vendaval.

Los primeros minutos escenificaron lo que venía. OKC arrancó 13-1 antes de que Utah anotase, y aunque los locales dieron señales con el 18-9, Carlson desató una secuencia letal: un mate y tres triples en cinco posesiones que prendieron un parcial 25-7 hasta cerrar el cuarto 43-16. Los Thunder acabaron anotando 45 puntos en el periodo, y la tendencia se repitió —Utah ha concedido 86 puntos en primeros cuartos en sus dos últimos partidos—.

La diferencia nunca bajó de dobles dígitos y llegó a tocar los +42 en la segunda mitad. Oklahoma City administró la noche, preservó su dominio y firmó una nueva victoria que alarga una racha de temporada que, pese a las ausencias, sigue marcando un estándar competitivo que nadie está alcanzando.