Stephen Curry con la camiseta de los Boston Celtics sigue sonando a imagen imposible. Pero el nombre ha vuelto a aparecer alrededor de la franquicia verde. Según Sports Illustrated, Brad Stevens estaría atento por si en algún momento Golden State Warriors abre la puerta a una salida de su gran icono.
Por ahora, conviene medir mucho el alcance del asunto. No hay una negociación avanzada ni señales claras de que Curry quiera abandonar San Francisco. Lo que existe es una idea de mercado: Boston preguntaría si alguna vez los Warriors cambian de postura.
El simple cruce de nombres ya tiene carga histórica. Curry fue el gran verdugo de los Celtics en las Finales de 2022, cuando lideró a Golden State al anillo y fue elegido MVP de la serie. Cuatro años después, su posible llegada a Boston sería uno de esos giros que solo la NBA puede poner sobre la mesa.
La propuesta planteada por John Karalis incluiría a Paul George, Sam Hauser y dos primeras rondas procedentes de Philadelphia. Sobre el papel, un paquete importante. En la práctica, una operación muy difícil. Curry ha jugado toda su carrera en los Warriors, sigue siendo la cara deportiva y comercial de la franquicia, y Golden State todavía trabaja con la idea de ofrecerle una extensión.
También hay un dato que explica por qué Boston, o cualquier aspirante, seguiría mirando hacia él. Aunque ya tiene 38 años, Curry mantiene un nivel altísimo. En la temporada 2025/26 promedió 26,6 puntos, 4,7 asistencias, 3,6 rebotes y 1,1 robos, con 39,3% en triples y 92,3% en tiros libres.
Para los Celtics, sería un movimiento de enorme impacto. Para los Warriors, una decisión casi traumática. Y para Curry, el tipo de cambio que alteraría por completo el tramo final de su carrera.
Hoy sigue siendo un escenario lejano. Pero el rumor deja una lectura clara: si algún día Golden State duda, Boston querrá estar en la conversación.