Triunfo a pico y pala en tierras montenegrinas (74-81)

por Roberto Anidos publicado en Basketball Champions League Crónica

El Iberostar Tenerife enhebró este martes su cuarta victoria consecutiva, segunda en la #BasketballCL, al imponerse con trabajo y oficio en su visita al KK Mornar Bar (74-81). Triunfo a pico y pala, forjado otra vez desde la defensa y la fuerza del colectivo, ante un rival, el montenegrino, que opositó con méritos pero acabó cediendo ante las mejores decisiones del conjunto insular en los momentos finales

Le costó lo suyo a los tinerfeños salir airosos del Topolica Sports Hall, entre otras cosas porque anduvo lastrado por un mal día en el tiro desde la larga distancia y porque el grupo de Mihailo Pavicevic cuenta con jugadores de calidad en sus filas, varios de ellos viejos conocidos de la Liga Endesa.

Uno de ellos, precisamente, el esloveno Mirza Begic, acaparó parte de las primeras posesiones de su equipo y se alió con otro ex ACB, Milko Bjelica, para intentar abrir brecha en el electrónico (10-6, 15-10). No se dejó intimidar, no obstante, el Canarias, que igualó fuerzas y amagó con un par de rupturas. Primero, tras un 2+1 de Dani Díez (15-20); y después, con un parcial de 0-10, al inicio del segundo cuarto: 20-30, tras triple de Atkins.

Sin embargo, el KK Mornar reaccionó; aprovechó varios errores aurinegros en tiros liberados y recurrió a la explosividad de Waller para llevar el partido a su terreno. Sufría entonces el Iberostar Tenerife sus peores minutos y los balcánicos aprovecharon para correr, lo que le costó a los canaristas irse al receso tres abajo (43-40).

El partido seguía creciendo espeso para los intereses insulares, que tuvieron que remontar otra vez para evitar quedarse descolgados (49-42, 60-55). Con ese panorama, el Canarias se metió en partido desde la defensa y fue aumentando progresivamente argumentos a la causa.

Varias acciones de mérito de Iffe Lundberg, la clase de Marcelinho Huertas, el control posterior de Álex López en la dirección y la calidad interior de un Gio Shermadini otra vez inmenso, junto al buen trabajo atrás del bloque, fue desnivelando la balanza del lado visitante. El georgiano, que incluso se fue al suelo para pelear un balón clave en medio campo, puso el 70-79 y allanó el triunfo insular.

Lo peleó de todas formas el Mornar hasta el final, pero un triple clave de Álex Suárez, tras un balón bien pasado desde al pintura por Fran Guerra; y un canastón de Santi Yusta, tras rebote ofensivo, acabaron por sentenciar una trabajada y merecida victoria para los aurinegros. Alegría que llega además con un gran esfuerzo de por medio, dos días después de su anterior compromiso y con un viaje largo de por medio.

nota de prensa Iberostar Tenerife