Un tiro libre sobre la bocina rescata a Phoenix en un final agónico ante Golden State, 98-99

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Phoenix sobrevivió al filo de la navaja en una noche cargada de tensión, errores y decisiones al límite. Con un solo tiro libre convertido a falta de 0,4 segundos, Jordan Goodwin selló la victoria de los Suns por 99-98 ante unos Golden State Warriors que tuvieron opciones hasta el último instante, pero acabaron castigados por sus pérdidas y por un cierre de partido lleno de sobresaltos.

El desenlace fue caótico. Stephen Curry había igualado el marcador a 98 con dos tiros libres a 21,7 segundos del final, después de una posesión marcada por la presión defensiva y los nervios. En el ataque definitivo de Phoenix, Dillon Brooks lanzó un triple muy forzado que no tocó aro, pero Goodwin apareció desde el lado débil para capturar el rebote ofensivo. En el intento de palmeo recibió la falta. Falló el primero desde la línea, pero convirtió el segundo, suficiente para inclinar el partido del lado local.

Ese tiro libre puso el punto final a un encuentro en el que Phoenix caminó constantemente sobre el alambre. Devin Booker fue decisivo tras el descanso, anotando 23 de sus 25 puntos en la segunda mitad y sosteniendo al equipo en los momentos en los que el ataque se atascaba. Brooks, pese a su acción final fallida, fue el máximo anotador de los Suns con 24 puntos, mientras que Collin Gillespie aportó 16 desde la rotación.

El último minuto había sido especialmente turbulento. Phoenix dominaba 96-91 con 38,3 segundos por jugarse cuando Brooks fue sancionado con una falta flagrante de tipo 1 tras golpear a Curry en el estómago después de un lanzamiento de tres. Curry convirtió los dos tiros libres y, apenas segundos después, Jimmy Butler clavó un triple que igualó el partido a 96 con 35,5 segundos en el reloj. Aun así, los Suns lograron mantenerse en pie hasta el cierre.

Golden State tuvo tramos de control claros durante el partido. Los Warriors mandaban 53-46 al descanso, con Butler como referencia ofensiva tras anotar 16 puntos en la primera mitad. Phoenix, por su parte, solo acertó el 37% de sus lanzamientos antes del intermedio, una cifra que explicaba por qué el partido se le hacía cuesta arriba.

Tras el paso por vestuarios, los visitantes llegaron a estirarse hasta el 62-48 al inicio del tercer cuarto, pero los Suns reaccionaron con rapidez. Un triple de Booker igualó el choque a 66 pocos minutos después y devolvió a Phoenix al partido. Golden State consiguió llegar al último cuarto con una ventaja mínima (71-70), pero ya sin la sensación de control del inicio.

Butler fue el principal sostén de los Warriors hasta el final y cerró la noche con 31 puntos. Brandin Podziemski añadió 18 con un notable 8 de 11 en tiros, mientras que Curry tuvo una actuación muy irregular: 15 puntos con un 3 de 13 en tiros de campo y 2 de 9 desde el triple, lejos del nivel mostrado apenas unos días antes, cuando había firmado 48 puntos ante Portland. Las 20 pérdidas de balón de Golden State terminaron pesando demasiado en un partido que se decidió por un solo punto.

Phoenix y Golden State volverán a verse las caras el sábado en San Francisco, en el segundo capítulo de esta serie de ida y vuelta, con el recuerdo todavía fresco de un final que se resolvió desde la línea de personal y dejó a los Suns con el alivio de una victoria mínima y a los Warriors con la sensación de haberla dejado escapar.