UNA DE PASAPORTES

Roberto Anidos
por Roberto Anidos publicado en ACB

La semana pasada, en el análisis de los jugadores que podrían estar con la selección española de baloncesto en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 (¿Quién vestirá esta camiseta en Londres?, 07/06/2012, Piratas del Basket), planteaba, entre muchos otros asuntos, la cuestión de los nacionalizados. Como sabéis, cada selección sólo puede convocar para torneos internacionales FIBA a un jugador asimilado. En el caso de España, Ibaka parte con sustancial ventaja frente a  Oleson o Mirotic, después del gran resultado obtenido en el Eurobasket celebrado en Lituania el año pasado, éxito del que fue partícipe el jugador nacido en la República del Congo.

La semana pasada, en el análisis de los jugadores que podrían estar con la selección española de baloncesto en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 (¿Quién vestirá esta camiseta en Londres?, 07/06/2012, Piratas del Basket), planteaba, entre muchos otros asuntos, la cuestión de los nacionalizados. Como sabéis, cada selección sólo puede convocar para torneos internacionales FIBA a un jugador asimilado. En el caso de España, Ibaka parte con sustancial ventaja frente a  Oleson o Mirotic, después del gran resultado obtenido en el Eurobasket celebrado en Lituania el año pasado, éxito del que fue partícipe el jugador nacido en la República del Congo.

 

La semana pasada, en el análisis de los jugadores que podrían estar con la selección española de baloncesto en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 (¿Quién vestirá esta camiseta en Londres?, 07/06/2012, Piratas del Basket), planteaba, entre muchos otros asuntos, la cuestión de los nacionalizados. Como sabéis, cada selección sólo puede convocar para torneos internacionales FIBA a un jugador asimilado. En el caso de España, Ibaka parte con sustancial ventaja frente a  Oleson o Mirotic, después del gran resultado obtenido en el Eurobasket celebrado en Lituania el año pasado, éxito del que fue partícipe el jugador nacido en la República del Congo.

Pero antes que Ibaka, varios fueron los jugadores nacidos en país extranjero que, una vez naturalizados, defendieron la camiseta encarnada del equipo español. A ellos va dedicado este trabajo.

Clifford Luyk (Syracuse, New York, 1.941) fue un auténtico pionero y modernizador del baloncesto en España desde el puesto de pívot. Con sus 2.02 metros de altura era poseedor de una gran variedad de recursos ofensivos, aunque el gancho haya sido siempre su mejor arma.

Elegido en el número 27 de la cuarta ronda del draft de la NBA por los New York Knicks, sus oportunidades de triunfar en la liga norteamericana eran escasas, por lo que optó por hacer las maletas. Recaló en el Real Madrid en la ya lejana temporada 1.961/62, procedente de la Universidad de Florida. En la disciplina madridista permaneció hasta la temporada 1.977/78, disputando un total de 17 temporadas de manera ininterrumpida.

En las filas del equipo blanco coleccionó innumerables títulos: catorce ligas, diez copas de España, seis copas de Europa y tres copas intercontinentales.

En 1.965, Luyk obtuvo la nacionalidad española, hecho que le permitió vestir los colores de la selección, con la que jugó un total de 150 encuentros. Participó en los Juegos Olímpicos de México 1.968 y de Munich 1.972 pero su mayor hito con el combinado nacional fue alcanzar la medalla de plata en el Europeo de 1.973 disputado en territorio español.

Tras retirarse de la práctica activa del baloncesto, Luyk inició su andanza por los banquillos. Entrenó al Atlético de Madrid Villalba, al Juver Murcia y a su equipo de siempre, el Real Madrid, con el que conseguiría dos ligas, una Copa del Rey y una Recopa de Europa.

Coetáneo de Luyk y compañero suyo en el Real Madrid fue Wayne Brabender (Montevideo, Minnesota, 1.945). Brabender fue un alero de 1.93 metros de estatura que llegó a una España que, baloncestísticamente hablando, apostaba por extranjeros de un corte radicalmente opuesto (pívots altos y poderosos), para demostrar que en este deporte no sólo la talla importa. Sacrificado tanto en defensa como en ataque, y con un letal tiro en suspensión, el rubio jugador se convirtió en uno de los mejores exteriores de Europa en las décadas de los 60 y 70.

Tras su periplo universitario en la Universidad de Minnesota Morris, Wayne Brabender fue elegido en la 14º ronda del draft de la NBA de 1.967, con el número 145 por los Philadelphia Warriors. Fue el mítico Pedro Ferrándiz el que se lo trajo al Real Madrid, equipo en el que permaneció quince temporadas (desde la 1.967/68 hasta la 1.982/83) y con el que consiguió infinidad de galardones, tanto individuales como colectivos. Entre estos últimos, cabe destacar trece ligas, siete copas de España, cuatro copas de Europa, tres copas intercontinentales y un Mundial de Clubes.

En mayo de 1.968 se convirtió en ciudadano español pero tuvo que esperar un año para poder debutar con el equipo nacional. Fue en Badalona, el 10 de mayo de 1.969, en un amistoso en el que España derrotó a Cuba por 93 puntos a 53.

Disputó en total 190 partidos con el combinado español, lo que le convierte en el jugador asimilado con más partidos en la selección española. Como Luyk, fue miembro del equipo que se alzó con la Medalla de plata en el Europeo de España 1.973.

Brabender tuvo una extensísima carrera como jugador de baloncesto. Después de dejar el Real Madrid, recaló en el más modesto Caja Madrid, donde jugó un par de temporadas. En 1.985, con 40 años a sus espaldas, Wayne Brabender tomaba la decisión de retirarse de los parqués, iniciando una menos exitosa etapa como técnico en equipos como el propio Real Madrid, el C.B. Canarias, el Forum Valladolid o el C.B. Illescas.

Muestra de su capacidad anotadora son las estadísticas de sus dos últimas temporadas en el Caja Madrid. Próximo a la cuarentena, Brabender promedió más de 14 puntos por encuentro con muy buenos porcentajes (44% en lanzamientos de tres puntos, 58% en tiros de dos y 71% en tiros libres).

El argentino nacionalizado español Juan Domingo de la Cruz (Pasteur, Buenos Aires, 1.954) es otro jugador con una amplia trayectoria en el seno del equipo nacional español.

Internacional con la selección juvenil de su país natal, este pívot de 2.03 m., llegó a España en 1.975 para formar parte de la disciplina del F.C. Barcelona, club del que formó parte doce temporadas y con el que ganaría tres ligas, seis copas del Rey, dos Recopas de Europa, una copa Korac y un Mundial del Clubes de Baloncesto.

Además de Barcelona, en Valladolid, Manresa y Vitoria disfrutaron de la entrega de este jugador asimilado. Sus números acumulados en nuestra liga hablan del tipo de jugador que era Juan Domingo de la Cruz. En las ocho campañas que jugó liga ACB (de la 83/84 a la 90/91, pues conseguir los datos de campañas anteriores resulta complicado) promedió 6.6 puntos y 3.7 rebotes por partido.

Jugador de equipo que hacía una labor sorda pero efectiva, “Lagarto” de la Cruz se convirtió en uno de los fijos para el ex-seleccionador Díaz Miguel. De este modo, se enfundó la camiseta del combinado nacional hasta en 131 ocasiones, desde su debut ante Francia (victoria española 108-72) en septiembre de 1.977 hasta su despedida en julio de 1.986.

En su palmarés con la selección española encontramos dos medallas de plata, las logradas en el Europeo de Nantes 1.983 y en los Juegos Olímpicos de Los Angeles 1.984.

Se retiró de la práctica activa del baloncesto en el Palma Basket Club la temporada 1.995/96, tras dar sus últimos coletazos como deportista profesional en equipos isleños, donde estableció su hogar. Hoy es director deportivo del Bàsquet Mallorca.

Procedente de la República Dominicana, llegó a España un prometedor joven de dos metros de altura llamado Chicho Sibilio (San Cristóbal, 1.958) para enrolarse en las filas del F.C. Barcelona.

El alero, que ya había dado muestras de su talento en la selección de su país de origen durante el Centrobasket Americano de 1.975 (¡jugando como pívot!), desarrolló su carrera profesional en España en dos clubes: F.C. Barcelona (trece temporadas, de la 1.976/77 a la 1.988/89) y Taugrés (cuatro temporadas de la 1.989/90 a la 1.992/93), destacando sobre todo por su capacidad anotadora y su lanzamiento exterior.

Su palmarés como jugador blaugrana es envidiable, aunque le faltó conseguir la ansiada Copa de Europa: cinco ligas, ocho copas del Rey, dos Recopas de Europa, una Copa Korac y un Mundial de Clubes de Baloncesto.

Disponemos de las estadísticas de Sibilio desde que nuestra liga pasó a manos de la Asociación de Clubes de Baloncesto (1.983) y observamos que era un anotador de gran calibre: 17.3 puntos de promedio con un 41% en triples en 348 partidos. Fue el primero en alcanzar los 650 triples anotados en esta competición, lo que le da el carácter de histórico en este apartado estadístico. Es también histórico en puntos anotados al rebasar la barrera de los 6.000 (6.011).

Sibilio tuvo que esperar a que pasaran tres años desde su nacionalización para debutar con la selección española. Fue el 9 de julio de 1.980, en los Juegos Olímpicos de Moscú, ante la anfitriona Unión Soviética y consiguió 17 puntos.

Desde esa fecha y hasta 1.987, el alero naturalizado español fue un fijo en las convocatorias del equipo nacional, alcanzando las 87 internacionalidades. 87 partidos en los que anotó un total de 1.324 puntos, 15.2 puntos por partido, siendo partícipe del éxito que supuso la medalla de plata conseguida por la selección española en el Eurobasket de Nantes 1.983.

Pero después del Eurobasket de Atenas 1.987 la relación de Sibilio con la FEB sufrió un grave deterioro que les llevó a romper relaciones. El jugador caribeño pedía una compensación económica por no poder disputar las ligas de verano de su país de origen si iba convocado con el combinado nacional, aspecto al que se negó la Federación.

Tras retirarse de los parqués, Chicho Sibilio regresó a su patria para colaborar como técnico con la federación de baloncesto de aquel país. En 2.003 fundó una prestigiosa escuela para jóvenes jugadores donde se forman las futuras estrellas del baloncesto dominicano.

Del calor de un país caribeño al frío del este de Europa. El escolta de 1.94 m. José Biriukov nació en Moscú en el año 1.963. De padre ruso y madre vasca, el jugador se formó en la disciplina del Dinamo de Moscú hasta que, a los 20 años de edad, emprende rumbo a la capital de España fichado por el Real Madrid.

Biriukov disputó un total once temporadas (desde la 1.984/85 hasta la 1.994/95) de la liga ACB, siempre en las filas del Real Madrid. En un total de 404 partidos logró un promedio de 13.1 puntos por encuentro con un acierto del 40% en el lanzamiento de tres puntos.

En el seno del club de la capital, “Chechu” Biriukov se proclama campeón de la liga ACB en cuatro ocasiones y otras cuatro de la copa del Rey. Consigue además cuatro títulos europeos: una Euroliga, dos Recopas y una copa Korac.

Entre sus virtudes como jugador, destacaban su potencia de piernas, lo que le permitía penetrar a canasta con facilidad o llevar a su marcador al poste bajo donde se desenvolvía con soltura. Poseía además una tiro de tres poco ortodoxo pero muy efectivo.

Tras haber sido internacional con las selecciones inferiores de la URSS y haber participado también en 22 partidos amistosos con la absoluta, ya en España y con la doble nacionalidad bajo el brazo, Biriukov debutó con la selección española el 4 de febrero de 1.988 en un partido del Preuropeo de Zagreb 1.989 que enfrentó a las selecciones de España y Hungría que se decantó del lado de los peninsulares. El hispano-ruso aportó 15 tantos.

Con el combinado español, Biriukov sumó un total de 67 presencias, si bien nunca pudo subir al podio de una competición internacional de selecciones.

Mike Smith (New York, New York, 1.963). Este espectacular alero de 1.98 m. no fue drafteado por ninguna franquicia de la NBA. Antes de llegar a España en la temporada 1.986/87, pasó una temporada en la liga irlandesa con los Yoplait Dublin. Tras dos años en el Maristas “B”, debuta en liga ACB con el Mayoral Maristas 1.988/89. Defendió los colores de Caja de Ronda, Joventut de Badalona, Real Madrid, Caja San Fernando y Lucentum Alicante. En total, fueron 13 temporadas en liga ACB. Jugó 405 partidos con medias de 12.5 puntos y 6.8 rebotes por partido, aspecto estadístico en el que es histórico al superar las 2.500 capturas (2.765).

Español desde el 18 de abril de 1.991, tuvo que aguardar a la temporada 1.992/93 para jugar con ficha de “nacional” en liga ACB. Sin embargo, para la FIBA su nacionalidad española no fue reconocida hasta febrero de 1.995.

En el mes de mayo de ese mismo año, jugó su primer partido con el equipo nacional. Fue en Leganés, en un partido en el que España derrotó a Italia por 76 a 72. Smith contribuyó a la victoria local con 13 puntos. Su aventura con el combinado nacional no fue demasiado extensa, pues sólo disputó 16 partidos con la selección española.

A pesar de que los últimos años de su carrera desarrolló un eficaz lanzamiento en suspensión, si algo caracterizaba el juego de Mike Smith eran sus enormes facultades físicas. Dotado de una impresionante capacidad de salto, se valía de su poderío para recoger rebotes y atacar el aro. En 1.988 ganó el concurso de mates de la Liga ACB en el All Star disputado en Zaragoza.

En su palmarés, nos encontramos gran cantidad de nominaciones individuales entre las que destaca el MVP de la final de la liga ACB 1.991/92. Con el Joventut consiguió ganar una liga ACB y una Liga Europea, consiguiendo también una Eurocopa en su etapa en el Real Madrid.

El californiano Johnny Rogers (Fullerton, California, 1.963) fue elegido con el número 34 en la segunda ronda del draft de 1.986 por los Sacramento Kings. Tras intentarlo en la NBA, este ala-pívot de 2.03 m. probó fortuna en el baloncesto europeo. ¡Y vaya si la tuvo!

Las canchas ACB disfrutaron de su juego durante ocho temporadas. Jugó la 1.988/89 en el Real Madrid (ganó una copa del Rey y una Recopa de Europa) y posteriormente formó parte de las plantillas del Pamesa Valencia, Cáceres C.B., C.B. Murcia y Caprabo Lleida. Sus promedios en estos ocho años fueron de 16.6 puntos y 5.8 rebotes en 267 partidos con unos porcentajes sobresalientes: 40% en triples, 56% en tiros de dos y 85% en tiros libres.

Casado con una valenciana, este pelirrojo obtuvo la nacionalidad española en octubre de 1.996. De este modo, Lolo Sáinz tenía a su disposición un experto anotador desde la posición de cuatro. Su debut con la selección española se produjo el 18 de agosto de 2.000, en Granada, ante la selección de Lituania (España 72 – Lituania 87). Por aquel entonces, Rogers pertenecía al Panathinaikos griego, con el que ganaría dos ligas griegas y dos Euroligas.

El por entonces seleccionador nacional lo convocó para los Juegos de Sidney 2.000 en detrimento de un jovencísimo Pau Gasol, pero Rogers no tardó en dejar su lugar a las nuevas generaciones. De hecho, sólo jugó 16 partidos con la selección española.

Finalmente, debo detenerme en la figura de Chuck Kornegay (Dudley, North Carolina, 1.974). Este pívot de 2.05 m. era un jugador  atlético y espectacular, con un enorme poderío físico. Podríamos decir que en su momento aportó a la selección, y salvando las distancias, la intimidación y trabajo defensivo que ahora nos ofrece Serge Ibaka.

De manos del Caja San Fernando, Kornegay llegó a la ACB procedente de la liga Australiana en la temporada 1.998/99. Disputó un total de ocho temporadas en la liga española, pasando por clubes como Fuenlabrada, Unicaja, Menorca o Alicante, amén del equipo sevillano.

En total, jugó 283 partidos de liga ACB, promediando 7.7 puntos, 6.2 rebotes y 1.2 tapones por encuentro.

Español desde enero de 2.001, Chuck Kornegay debutó con la selección española el 15 de agosto de ese mismo año, en San Fernando (Cádiz), anotando 7 puntos para ayudar al combinado nacional a derrotar a la selección de Grecia (84-79). En total, el pívot de origen estadounidense se vistió la camiseta de España en 19 ocasiones, formando parte del equipo que ganó la medalla de bronce en el Europeo de Turquía 2.001.

Luyk, Brabender, de la Cruz, Sibilio, Biriukov, Rogers, Smith, Kornegay… y ahora Ibaka. ¿Los recuerdas? Jugadores nacidos lejos de nuestras fronteras que han contribuido como un español más a los éxitos baloncestísticos de este país. ¡Que siga la racha!

Como siempre, os recuerdo que podéis encontrarme en twitter en mi cuenta @CMirasAvalos donde estaré encantado de compartir opiniones con vosotros.

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