Dos equipos dispuestos a llegar con todo, especialmente los locales y la fiesta total que tenían preparada para intentar ganar, como en 2018, ante los vigentes ganadores de la misma la temporada previa
El partido comenzó con AEK apretando en las gradas con bengalas, tifos y cánticos variados que dieron pie a un buen inicio de partido pero con el equipo malagueño que, pese al ambiente hostil en contra, logró dominar el inicio de partido con serenidad y buen trabajo colectivo con Kendrick Perry, Dylan Osetkowski o Jonathan Barreiro, mientras que CJ Brucy, Grant Golden y Rayjon Tucker trataron de mantener la distancia pero el marcador era de 31-37 al descanso mostraba el buen hacer del equipo dirigido por Ibón Navarro.
Tras la reanudación, con más bengalas y sonido de ambiente, los jugadores dirigidos por Dragan Sakota reaccionaron y respondieron a la llamada del graderío en Ano Liosia, con un Golden inspiradísimo y un Ra'Quai Gray atento a la situación pero tanto Tyson Pérez como Tyler Kalinowski mantuvieron una distancia salvable para la hecatombe que podía suponer jugar es el infierno de los aficionados de 'La Reina'.
Pese al 55-50 en el tercer cuarto, Tyler Kalinowski, Osetkowski Tyson Pérez y un 2+1 de Yankuba Sima parecían frenar el ímpetu de Hunter y, sobretodo, de Golden Grant, para repetir título, poniendo un marcador de 61-62 a 5 minutos para acabar el tiempo regular tras un espectáculo de triple anotando por un Kendrick Perry aún renqueante por sus lesiones pre-F4.
Golden Grant y Perry lideraban las últimas ofensivas , especialmente con el jugador montenegrinizado que, pese no cuajar la más consistente de las actuaciones baloncestísticas posibles, al igual que Tyson Carter o Kameron Taylor, los tres supieron estar en los momentos adecuados para, contra pronóstico, cambiar el espectáculo en las gradas por el del parqué, con un 65-71 que ponía las tornas en manos de seguir, una vez más, con el Plan de Ibón y tener al conjunto malagueño, de nuevo, en una final europea.
El partido comenzó con AEK apretando en las gradas con bengalas, tifos y cánticos variados que dieron pie a un buen inicio de partido pero con el equipo malagueño que, pese al ambiente hostil en contra, logró dominar el inicio de partido con serenidad y buen trabajo colectivo con Kendrick Perry, Dylan Osetkowski o Jonathan Barreiro, mientras que CJ Brucy, Grant Golden y Rayjon Tucker trataron de mantener la distancia pero el marcador era de 31-37 al descanso mostraba el buen hacer del equipo dirigido por Ibón Navarro.
Tras la reanudación, con más bengalas y sonido de ambiente, los jugadores dirigidos por Dragan Sakota reaccionaron y respondieron a la llamada del graderío en Ano Liosia, con un Golden inspiradísimo y un Ra'Quai Gray atento a la situación pero tanto Tyson Pérez como Tyler Kalinowski mantuvieron una distancia salvable para la hecatombe que podía suponer jugar es el infierno de los aficionados de 'La Reina'.
Pese al 55-50 en el tercer cuarto, Tyler Kalinowski, Osetkowski Tyson Pérez y un 2+1 de Yankuba Sima parecían frenar el ímpetu de Hunter y, sobretodo, de Golden Grant, para repetir título, poniendo un marcador de 61-62 a 5 minutos para acabar el tiempo regular tras un espectáculo de triple anotando por un Kendrick Perry aún renqueante por sus lesiones pre-F4.
Golden Grant y Perry lideraban las últimas ofensivas , especialmente con el jugador montenegrinizado que, pese no cuajar la más consistente de las actuaciones baloncestísticas posibles, al igual que Tyson Carter o Kameron Taylor, los tres supieron estar en los momentos adecuados para, contra pronóstico, cambiar el espectáculo en las gradas por el del parqué, con un 65-71 que ponía las tornas en manos de seguir, una vez más, con el Plan de Ibón y tener al conjunto malagueño, de nuevo, en una final europea.