Los Lakers vuelven a batir su propio récord. La franquicia angelina ha sido vendida a Josh Kushner y Bob Iger por unos 12.500 millones de dólares, la cantidad más alta jamás pagada por un equipo deportivo en Estados Unidos, según adelantó Ramona Shelburne en ESPN.
Lo llamativo no es solo la cifra, sino el calendario. Mark Walter había adquirido el control del club a la familia Buss hace apenas catorce meses por una valoración cercana a los 10.000 millones, entonces también récord. Vende ahora con una plusvalía aproximada de 2.500 millones en poco más de un año.
De Las Vegas a Los Ángeles en un giro inesperado
La operación nació donde nadie la esperaba. Kushner e Iger participaban en el proceso de expansión de la NBA con la mirada puesta en una futura franquicia en Las Vegas, pero cambiaron de rumbo y presentaron a Walter una oferta agresiva. Según Shelburne, el acercamiento se produjo el domingo y el acuerdo se cerró en cuestión de días.
Ambos compradores difundieron un comunicado conjunto en el que se declaran aficionados de toda la vida de la NBA, dicen sentirse profundamente honrados por convertirse en responsables de una de las franquicias más icónicas del deporte mundial y expresan su respeto por el legado de Jerry y Jeanie Buss. Su compromiso, señalan, es competir al más alto nivel y estar al servicio del equipo, de sus aficionados y de la ciudad.
Walter, por su parte, calificó su etapa como uno de los grandes honores de su vida y aseguró que los Lakers pertenecen a Los Ángeles.
Quiénes son los nuevos dueños
Kushner, de 41 años, fundó y dirige la firma de capital riesgo Thrive Capital, que invirtió tempranamente en Instagram, Spotify, Stripe y OpenAI, y cofundó Oscar Health. Es hermano de Jared Kushner, yerno del presidente Donald Trump. Un detalle nada menor: posee una participación minoritaria en los Miami Heat, y deberá venderla para completar la compra.
Iger, de 75 años, fue director ejecutivo de Disney en dos etapas distintas, la última finalizada este mismo año, y desde 2024 es propietario mayoritario del Angel City FC de la NWSL junto a su esposa Willow Bay.
Una venta con contexto
El movimiento llega en un momento delicado para Walter. Varias compañías vinculadas al empresario están siendo investigadas en Estados Unidos: Bloomberg informó de pesquisas federales sobre dos aseguradoras bajo su control y de una investigación paralela de la SEC en torno a la comunicación de determinados préstamos. Sus empresas han negado cualquier irregularidad y ninguna fuente ha vinculado esas investigaciones con la decisión de vender.
Walter, en cualquier caso, mantiene el resto de su imperio deportivo, con Los Angeles Dodgers, Los Angeles Sparks, el Chelsea y varios equipos de automovilismo.
Para dimensionar la operación conviene mirar atrás. Jerry Buss compró los Lakers en 1979 por 67,5 millones de dólares.