Victor Oladipo lleva meses persiguiendo una última oportunidad, y por primera vez parece haber alguien escuchando. Los Miami Heat están siguiendo de cerca su proceso de regreso y le han permitido entrenarse en el Kaseya Center, según informó Ira Winderman en el South Florida Sun-Sentinel. No hay negociación abierta, pero sí una puerta entreabierta.
Los números de la 25/26
El escolta no juega en la NBA desde la temporada 2022-23, pero sí ha competido. La pasada campaña disputó 15 partidos con los Wisconsin Herd, filial de los Milwaukee Bucks en la G League, con promedios de 13,5 puntos, 4,6 rebotes y 3,9 asistencias en 29,7 minutos, con un 38,3 por ciento en tiros de campo y un 32,5 desde el triple.
Antes de eso, en el otoño de 2025, había jugado en la liga china con los Guangzhou Loong Lions y llegó a disputar algunos partidos de pretemporada NBA, superando los veinte puntos en dos de tres encuentros sin que aquello se tradujera en contrato.
Los porcentajes son la parte incómoda del asunto. Trece puntos en la G League a los 34 años y con menos de un 40 por ciento en tiros no es el perfil de alguien que vaya a ocupar minutos de rotación, y ese es el motivo por el que lleva tres veranos sin encontrar equipo.
La carrera que fue
Porque el nombre pesa. Oladipo fue elegido con el número 2 del Draft de 2013, es doble All-Star (2018 y 2019), primer quinteto defensivo en 2018 y Jugador Más Mejorado ese mismo año. En diez temporadas en la liga promedió 16,9 puntos, 4,5 rebotes, 3,9 asistencias y 1,6 robos en 504 partidos, con cinco cursos consecutivos por encima de los quince puntos entre 2014 y 2019.
Después llegaron las lesiones. Un desgarro del cuádriceps en 2019 le arrebató su mejor versión, y la rotura del tendón rotuliano de la rodilla izquierda en 2023 le apartó definitivamente. Se lesionó, además, en un partido de playoffs con los Heat precisamente ante los Bucks, la franquicia cuyo filial acabaría acogiéndolo dos años después.
Miami, la última ficha y la competencia
El interés tiene lógica doble. Oladipo jugó tres temporadas en Miami, entre 2021 y 2023, y la franquicia lo conoce bien. Además, los Heat tienen una plaza libre en la plantilla y buscan un base-escolta veterano que dé profundidad a un puesto donde, más allá de Davion Mitchell, andan cortos.
Esa plaza existe gracias a un movimiento previo: la rebaja salarial de Klay Thompson, que aceptó 5,6 millones y permitió a Miami mantenerse por debajo de su umbral y firmar a otro jugador por el mínimo. Es la misma decimoquinta ficha por la que también suenan John Konchar y Gabe Vincent, otro viejo conocido de la casa.
En un verano en el que la franquicia ha traspasado por Giannis Antetokounmpo y ha ido completando el fondo de armario con contratos reversibles, Oladipo encajaría como tercer escolta y con la esperanza de ir ganando terreno. Que a los 34 años, y tras tres campañas fuera, eso sea posible, es otra cuestión.