El estreno de la EuroLeague 2025-26 trajo un resultado inesperado en Bolonia. Virtus se impuso al Real Madrid por 74-68, castigando los problemas ofensivos de los blancos y dejando claro que llega a la competición con ambición.
El conjunto de Sergio Scariolo, que afrontaba su tercer partido en apenas cuatro días tras la derrota en la Supercopa frente al Valencia Basket, acusó el desgaste y la falta de acierto. Mario Hezonja, con 14 puntos, y Gabriel Deck, con 12, fueron los más destacados de un Madrid que nunca encontró el ritmo y que terminó pagando su pésimo 3/23 desde la línea de tres.
Virtus supo aprovechar la oportunidad. Un parcial de 24-16 en el segundo cuarto, liderado por el acierto de Saliu Niang (12) y Luca Vildoza (11), puso a los locales por delante y les dio la confianza necesaria para manejar el resto del partido.
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El gran protagonista, sin embargo, fue Carsen Edwards: el base firmó 14 puntos, muchos de ellos en la segunda mitad, y se erigió en el hombre decisivo para asegurar la victoria.
El tramo final fue vibrante. Con 70-68 en el marcador, Facundo Campazzo tuvo en sus manos la canasta del empate, pero falló la bandeja que habría mandado el partido a la prórroga. En la siguiente acción, Edwards cerró el triunfo de Virtus desde el tiro libre, confirmando su condición de jugador determinante.
Para el Real Madrid, el 0-1 inicial refleja la necesidad de ajustar piezas cuanto antes. En Bolonia, la falta de puntería exterior y las dudas defensivas marcaron un debut gris. Virtus, en cambio, celebra una victoria de prestigio