El verano del Olympiacos ha estallado por donde menos se esperaba. Thomas Walkup comunicó por escrito la rescisión unilateral de su contrato y solicitó su liberación inmediata, y el club respondió con un comunicado que no deja espacio a la ambigüedad: no reconoce la finalización del acuerdo, considera que el base sigue siendo su jugador y lo espera el jueves 20 de agosto en los reconocimientos médicos de pretemporada.
La entidad de El Pireo fue más allá. Calificó la rescisión de solicitada sin causa justificada y advirtió de que, si el jugador no se presenta en Grecia en la fecha fijada, recurrirá a cualquier medio legal para defender sus derechos contractuales. El vínculo, extendido en abril de 2023, llega hasta el verano de 2027.
Dubai, el convidado de piedra
El conflicto no nace de la nada. El Dubai Basketball lleva todo el verano detrás del internacional griego con una oferta que podía alcanzar los 6 millones de dólares por dos temporadas, y otra variante cercana a los 9 millones por tres años, cifras imposibles de igualar para su club.
Las posiciones nunca se acercaron. El conjunto emiratí llegó a presentar 600.000 dólares por su carta de libertad, propuesta que el Olympiacos rechazó; desde Grecia se informó de que el club pretendía cerca de 3 millones para sentarse a negociar el traspaso. Ante ese bloqueo, el jugador ha optado por la vía más agresiva: declararse libre por su cuenta.
Un pulso con precedentes conocidos
La jugada recuerda a otros divorcios recientes del baloncesto europeo resueltos a golpe de burofax, y suele terminar de una de dos maneras: con un acuerdo económico que desbloquea el traspaso o con un arbitraje largo ante el BAT, el tribunal de arbitraje del baloncesto, que históricamente da la razón al club cuando el contrato es claro. Lo que casi nunca ocurre es que el jugador vuelva a vestir la camiseta como si nada.
Para el campeón de Europa, la pérdida sería sensible más allá del ruido. Walkup, de 33 años y nacionalizado griego, es una pieza de confianza de Bartzokas, capitán de facto de la segunda unidad y uno de los defensores exteriores de referencia del proyecto que acaba de conquistar la EuroLeague.
El jueves hay cita en El Pireo. Lo que ocurra —o no ocurra— ese día marcará el siguiente capítulo.