ACB | El Real Madrid se sostiene desde la línea de personal en Andorra, 85-90
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ACB | El Real Madrid se sostiene desde la línea de personal en Andorra, 85-90

El Real Madrid resolvió una salida incómoda a Andorra apoyándose en el acierto desde el tiro libre en el tramo final, un recurso clave para compensar una jornada muy discreta en el lanzamiento exterior (6/32 en triples, 19%). El líder de la Liga Endesa confirmó así su condición de cabeza de serie para la Copa del Rey, en un partido marcado por las rotaciones, los altibajos y la resistencia local hasta el último minuto.

El calendario apretado volvió a condicionar la gestión de minutos en el equipo de Sergio Scariolo. Para el desplazamiento a Andorra se quedaron en Madrid Campazzo, Deck y Garuba, tres piezas de enorme peso defensivo e intensidad. Sin ellos, al Real Madrid le costó entrar en ritmo y encontró más dificultades de las previstas ante un rival que pelea por mantenerse fuera de la zona de peligro.

El primer cuarto fue especialmente áspero. El Madrid tardó doce intentos en anotar su primer triple, en un arranque sin fluidez ofensiva y con poca continuidad. El conjunto local aprovechó el desconcierto visitante para ganar confianza y llegó a abrir una renta de diez puntos, demostrando que el talento ofensivo no entiende de clasificación.

Uno de los focos del partido estuvo en Xavier Castañeda, base cedido por Unicaja, que encontró grietas constantes en la defensa blanca. Sin Campazzo, la tarea de contención recayó principalmente en Andrés Feliz, que sufrió en los primeros dos cuartos ante un jugador que firmó 16 puntos en apenas diez minutos.

El Real Madrid logró corregir parcialmente su mal inicio exterior en el segundo cuarto, pasando del 0/7 inicial a cuatro triples en ese periodo. Esa mejora permitió estabilizar el partido, aunque sin lograr una ventaja clara. El choque seguía marcado por la irregularidad y la sensación de que cualquier parcial podía inclinarlo hacia un lado u otro.

Tras el paso por vestuarios, el guion no cambió demasiado. El Madrid volvió a encadenar errores desde el perímetro hasta que Lyles dejó un par de acciones puntuales que sirvieron para sostener al equipo. Fue un encuentro de destellos más que de continuidad, en el que cada pequeña racha tenía un peso enorme.

En ese contexto, el trabajo interior cobró relevancia. Tavares aportó 13 puntos y 7 rebotes, mientras que Len sumó 10 puntos y 6 capturas, cifras que parecían suficientes para controlar el encuentro. El Real Madrid logró entrar en el tramo decisivo por delante, pero el partido estaba lejos de cerrarse.

El empuje local no desapareció. Andorra pasó del 72-80 al 81-82 a poco más de un minuto del final tras un triple de Kuric, reabriendo por completo el desenlace. Con el marcador comprimido y el ambiente apretando, el Real Madrid encontró su salvavidas.

Desde la línea de tiros libres, los blancos mostraron la templanza que les había faltado desde fuera del perímetro. Cuatro aciertos de Llull y dos más de Maledon y Hezonja sellaron el partido y dejaron sin premio a un Andorra que acumuló así su quinta derrota consecutiva.

No fue una actuación brillante ni fluida, pero sí eficaz. El Real Madrid supo sobrevivir a su mal día en el triple, gestionar un contexto de rotaciones exigente y resolver un final ajustado desde la personal. El triunfo refuerza su liderato en la ACB y le permite mirar ya al siguiente reto: el Clásico de EuroLeague del viernes, esta vez en la capital.

85. MoraBanc Andorra (21+20+17+27): Evans (8), Best (4), Okoye (8), Kostadinov (10) y Pustovyi (12) -quinteto titular- Udeze (1), Castañeda (21), Ortega (5), McKoy (7), Kuric (9) y Guerrero (0).

90. Real Madrid (13+27+21+29): Feliz (4), Llull (9), Okeke (9), Hezonja (14) y Tavares (13) -quinteto titular- Lyles (8), Kramer (0), Abalde (10), Procida (2), Maledon (11) y Len (10).