VITORIA - El Kosner Baskonia terminó imponiéndose por 94-81 al Bàsquet Girona en el Buesa Arena tras un partido muy equilibrado durante tres cuartos que se decidió en el tramo final. La paciencia del conjunto vitoriano y su superioridad física acabaron marcando la diferencia en un último periodo en el que el equipo catalán se quedó sin soluciones ofensivas.
El encuentro comenzó con mejores sensaciones para el Girona. El equipo dirigido por Moncho Fernández arrancó con mayor acierto y energía, con Martinas Geben dominando la pintura en un inicio en el que las defensas concedieron demasiadas facilidades. Mientras tanto, el Baskonia trataba de encontrar su ritmo y ajustar su juego.
Los primeros destellos de Jesse Edwards, que debutaba en el Buesa Arena, no bastaron para que el conjunto de Paolo Galbiati cambiara el tono del partido. El Girona se mostró más ordenado en ataque y aprovechó su acierto exterior para cerrar el primer cuarto con ventaja (21-23), aunque tuvo que emplearse a fondo para frenar las transiciones del equipo local.
Con el paso de los minutos el partido ganó en velocidad, un escenario que empezó a favorecer al Baskonia. Los vitorianos mejoraron su intensidad defensiva y comenzaron a proteger mejor su aro, lo que les permitió darle la vuelta al marcador por primera vez superado el ecuador del segundo cuarto.
Sin embargo, el Girona no tardó en responder. Un parcial de 0-10, con Geben como gran protagonista en la zona, devolvió la iniciativa al conjunto catalán, mientras que el Baskonia sufría desde la línea de tres puntos. En ese momento apareció Tim Luwawu-Cabarrot, que asumió responsabilidades en ataque y mantuvo a su equipo muy cerca al descanso (43-44).
Tras el paso por vestuarios, Matteo Spagnolo tomó el mando ofensivo del Baskonia y el encuentro entró en una fase de intercambio constante de canastas. Con las defensas ajustándose cada vez más, los principales anotadores de ambos equipos empezaron a aparecer.
El rebote ofensivo se convirtió en una de las armas más valiosas para los vitorianos, que encontraron segundas oportunidades y lograron colocarse por delante antes del inicio del último cuarto (69-67). Mientras tanto, Kobi Simmons y Otis Livingston protagonizaban un interesante duelo en la dirección del juego.
El momento decisivo llegó en el último periodo. Un espectacular mate con adicional de Luwawu-Cabarrot tras una asistencia de Eugene Omoruyi encendió al Buesa Arena y marcó el inicio de un cambio de dinámica que terminaría siendo definitivo.
Los problemas de faltas en el juego interior del Girona condicionaron el desenlace. Con Nikola Maric eliminado y Martinas Geben en el banquillo con cuatro personales, el equipo catalán perdió presencia física en la pintura, un factor que el Baskonia supo explotar con inteligencia.
Los vitorianos dominaron ese tramo final con claridad. Sólidos desde la línea de tiros libres y aprovechando cada ventaja en la zona, firmaron un contundente parcial de 17-2 que abrió una diferencia prácticamente insalvable. Durante siete minutos el Girona apenas pudo anotar cuatro puntos, quedándose sin recursos para sostener el ritmo del partido.
Ese empuje final permitió al Baskonia cerrar el encuentro con una victoria más cómoda de lo que había reflejado el desarrollo del partido durante los tres primeros cuartos. El 94-81 final confirmó el crecimiento del equipo de Paolo Galbiati, que sigue mirando hacia las posiciones altas de la clasificación.
El triunfo dejó además el debut en la competición de los jóvenes Mate Khatiashvili y Juom Maker Bol, que disfrutaron de sus primeros minutos en Liga Endesa en los instantes finales del encuentro.