MURCIA. El Unicaja volvió a salir golpeado de una jornada clave en la Liga Endesa tras caer con claridad ante el UCAM Murcia por 87-69, en un partido condicionado desde el primer cuarto. El conjunto malagueño encajó 35 puntos en los diez minutos iniciales, una losa demasiado pesada ante uno de los equipos más sólidos de la competición, y se aleja todavía más de las ocho primeras posiciones que dan acceso al playoff por el título.
El encuentro quedó marcado desde el arranque. El UCAM Murcia salió con mucha más energía, castigó cada desajuste defensivo del Unicaja y convirtió el primer cuarto en un ejercicio de superioridad absoluta. El 35-17 con el que se cerraron los primeros diez minutos explicó buena parte del partido: ritmo local, acierto murciano y demasiadas facilidades concedidas por un equipo cajista incapaz de frenar la primera oleada.
El Unicaja intentó reaccionar en el segundo cuarto y logró meterse de nuevo en el partido con mejores minutos de concentración. Los de Ibon Navarro ofrecieron una respuesta competitiva, endurecieron algo más su defensa y encontraron vías de anotación para reducir una desventaja que parecía ya muy peligrosa. Sin embargo, el mal inicio seguía pesando demasiado y el UCAM Murcia mantuvo el control del encuentro.
Tras el descanso, el equipo malagueño buscó sostener esa reacción, pero nunca terminó de encontrar la continuidad necesaria para cambiar por completo el guion. Cada acercamiento del Unicaja encontraba respuesta local, y el UCAM Murcia supo jugar con la ventaja acumulada desde el primer cuarto, gestionando el ritmo y evitando que el conjunto cajista entrara de verdad en dinámica ganadora.
El tramo final volvió a dejar malas sensaciones para el Unicaja. Cuando el partido exigía un último esfuerzo para apretar el marcador, el equipo se fue desinflando y el UCAM Murcia aprovechó la situación para sentenciar con autoridad. La derrota por dieciocho puntos refleja otro paso atrás de un conjunto malagueño que sigue sin encontrar estabilidad en la Liga Endesa.
Augustine Rubit fue el máximo anotador del Unicaja, un dato que resume también las dificultades actuales del equipo para encontrar referentes constantes dentro de su rotación principal. El conjunto de Ibon Navarro continúa fuera de los puestos de playoff y ve cómo se reduce su margen de error en la recta final de la fase regular.
El UCAM Murcia, por su parte, confirmó su condición de equipo instalado en la zona alta de la clasificación y volvió a demostrar una solidez competitiva que contrasta con las dudas de un Unicaja cada vez más exigido por la tabla y por sus propias sensaciones.