MÁLAGA. El Unicaja derrotó por 91-72 al Hiopos Lleida en la jornada de la Liga Endesa, una victoria clave para frenar su serie negativa de cinco derrotas consecutivas en ACB y reforzar su posición en puestos de playoff. La gran noticia para el conjunto malagueño fue además el regreso de David Kravish, de vuelta a las pistas tras seis meses lesionado.
El Unicaja necesitaba una reacción inmediata tras sus últimos tropiezos y la encontró ante su afición en el Martín Carpena. El equipo de Ibon Navarro fue creciendo con el paso de los minutos hasta romper el encuentro tras el descanso, firmando una segunda mitad muy sólida para sumar una victoria que devuelve confianza al grupo en este tramo decisivo de la Liga Endesa.
El arranque del partido estuvo marcado por la igualdad. El Unicaja quiso imponer ritmo desde el salto inicial, pero el Hiopos Lleida respondió con personalidad y encontró puntos en las manos de Melvin Ejim, muy motivado en su regreso a Málaga. El conjunto visitante llegó a tomar ventaja (12-17), aunque la rotación local equilibró pronto el choque y el primer cuarto terminó con empate a 19.
En el segundo parcial tampoco hubo un dominador claro. El Unicaja logró pequeñas ventajas en el marcador gracias a una mejor circulación ofensiva, aunque el Hiopos Lleida resistió cada intento de escapada. Los malagueños llegaron al descanso por delante, aunque con margen corto: 37-34.
Todo cambió tras el paso por vestuarios. El Unicaja subió varios niveles en defensa, cerró el rebote y aceleró el ritmo del partido. Jonathan Barreiro fue decisivo en el trabajo sin balón, multiplicándose atrás y generando segundas opciones. En ataque apareció el acierto de Webb III, lo que permitió a los locales abrir una renta que ya empezó a ser preocupante para el Hiopos Lleida.
Con el partido ya inclinado, solo Oriol Paulí sostuvo al cuadro catalán durante varios minutos. Sin embargo, el empuje del Unicaja fue demasiado constante. La diferencia siguió creciendo hasta cerrar el tercer cuarto con un rotundo 69-48, prácticamente definitivo.
En el último periodo no hubo espacio para la reacción visitante. El conjunto de Ibon Navarro administró ventajas, repartió minutos y mantuvo el control hasta sellar el 91-72 final. El regreso de David Kravish añadió una nota especialmente positiva para un Unicaja que recupera una pieza importante de cara al cierre de temporada.
Con este triunfo, el Unicaja abre distancia sobre el noveno clasificado y mantiene viva la pelea por mejorar posiciones en la zona alta del playoff de la Liga Endesa, con la sexta plaza todavía al alcance.
El equipo malagueño pone fin a su mala racha justo antes de un calendario exigente, mientras el Hiopos Lleida sigue buscando asegurar la permanencia en una temporada muy competitiva.