A pie de pista con José Ramón Alba Benlloch… Angola y Malí habían logrado llegar al cierre, el todo por el todo en el Multiusos de Kilamba, con la lucha por el cetro continental más fuerte que nunca, con dos jóvenes generaciones de talento africano buscando lograr, en un pabellón más o menos conocido para unos estos días y con la pasión de ser el anfitrión para otros, con la búsqueda de repetir glorias pasadas (con más o menos tiempo desde que lo lograron)
El partido comenzó con una igualdad absoluta, donde el listón físico muy alto, los anfitriones pudieron meter la intensidad para superar a la superioridad por envergadura de los malienses, pese a que únicamente Kanouté tratase de liderar en tiempos revueltos, donde lideraba Eduardo Francisco, dando impulso a los locales, que ganaban 14-10 al final del primer cuarto.
El segundo cuarto mantuvo la misma dinámica, con Childe Dundão y la permisividad en el contacto llevaron en volandas al equipo entrenado por Pep Clarós, con el público celebrando casa punto como si fuesen momentos único. Aliou Diarra salió a intentarlo una vez más pero Bruno Fernando, Silvio de Souza y Kevin Kokila también quisieron poner de su parte para evitar cualquier tipo de sobresalto, dejando un marcador de 32-20 al descanso.
Tras la reanudación, la situación se fue ampliando, con Selton Miguel siendo clave y Dundão levantando al público para controlar la situación, pese a un juego bastante poco vistoso, dando pie a un marcador de 51-31 al final del tercer cuarto.
Finalmente, con un último cuarto con exaltación total por parte de los anfitriones, que lograban su 12° título de campeones, con un camino peculiar hasta llegar a dicho punto y con un marcador definitivo de 70-43, con Luanda en particular, además de Angola en general, siendo una fiesta total por el éxito cosechado en el 50° de la independencia del país.
Childe Dundão se proclamó MVP del torneo y Brancou Badio como máximo anotador, triplista e integrante del quinteto ideal junto a Mahamane Coulibaly, Bruno Fernando y Aliou Diarra.
El partido comenzó con una igualdad absoluta, donde el listón físico muy alto, los anfitriones pudieron meter la intensidad para superar a la superioridad por envergadura de los malienses, pese a que únicamente Kanouté tratase de liderar en tiempos revueltos, donde lideraba Eduardo Francisco, dando impulso a los locales, que ganaban 14-10 al final del primer cuarto.
El segundo cuarto mantuvo la misma dinámica, con Childe Dundão y la permisividad en el contacto llevaron en volandas al equipo entrenado por Pep Clarós, con el público celebrando casa punto como si fuesen momentos único. Aliou Diarra salió a intentarlo una vez más pero Bruno Fernando, Silvio de Souza y Kevin Kokila también quisieron poner de su parte para evitar cualquier tipo de sobresalto, dejando un marcador de 32-20 al descanso.
Tras la reanudación, la situación se fue ampliando, con Selton Miguel siendo clave y Dundão levantando al público para controlar la situación, pese a un juego bastante poco vistoso, dando pie a un marcador de 51-31 al final del tercer cuarto.
Finalmente, con un último cuarto con exaltación total por parte de los anfitriones, que lograban su 12° título de campeones, con un camino peculiar hasta llegar a dicho punto y con un marcador definitivo de 70-43, con Luanda en particular, además de Angola en general, siendo una fiesta total por el éxito cosechado en el 50° de la independencia del país.
Childe Dundão se proclamó MVP del torneo y Brancou Badio como máximo anotador, triplista e integrante del quinteto ideal junto a Mahamane Coulibaly, Bruno Fernando y Aliou Diarra.