Afrobasket Angola 2025: Sudán del Sur y el reto de los grandes aspirantes
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Afrobasket Angola 2025: Sudán del Sur y el reto de los grandes aspirantes

Con Jose Ramón Alba a pie de pista... Pese a que Túnez ha dominado las últimas ediciones, todo parece indicar que hay un grupo de 3/4 países dispuestos a quitar el trono al país del noroeste del continente, con grandes nombres que han disputado la liga en alguna de las divisiones de nuestro país, que será una de las grandes aportadoras de talento a un certamen que, poco a poco, siguen creciendo en impacto y en interés desde más allá de las costas atlánticas y mediterráneas

Del 12 al 24 de agosto en las localidades de Moçambedes (también conocida como Namibe, que acogerá dos grupos) o en el ‘Multiusos’ del distrito de Kilamba, parte del término de la ciudad de Luanda, capital de Angola (que acogerá dos grupos iniciales + toda la fase final) se celebrará la 31º edición de un Afrobasket dispuesto a dar el golpe definitivo para mostrar que todo el continente merece más respeto en el ámbito baloncestístico.

El primer gran intento de Sudán del Sur:

Pese a su histórica presencia en las Olimpiadas del pasado verano, toda gran selección que se precie debe dar el primer gran golpe dentro de su zona de impacto, es decir, en una competición continental. El equipo dirigido por Royal Ivy en las grandes citas, pero que durante las ventanas estuvieron al cargo del propio presidente de la joven federación, todo un Ex NBA como Luol Deng. Ahora tienen ante sí el reto de realmente poder llegar lejos y soñar con llevar el título a un país que, como en otros casos similares, sigue construyendo sus bases en la estructura que supone estar en una situación que puede llegar a ser convulsa en muchos aspecto.

En los puramente deportivo, el lado positivo puede llegar en la presencia del ya jugador del Bayern de Munich, Wenyen Gabriel, junto Jo Lual Acuil Jr, Nuni OmotJunior Madut, el nacionalizado Sterling Brown (salvo cambio de idea), Majok Deng, Peter Jok, el interior recientemente fichado por Gran Canaria, Kur Nyok Kuath, Jackson Makoi o Kuany Atem Kuany (abanderado del país en los JJOO del pasado verano), un grupo con cierto recorrido común y con experiencia en diversas competiciones de nivel en hasta 4 continentes, dando el poso y cierta veteranía para que, quizás, puedan llegar

Sin embargo, la más que probable ausencia de Khamal Maluach (recientemente drafteado) por la situación actual con visados de nacionales del mencionado país en USA y complicaciones para su futuro que podría implicar, parece una baja importante para el combinado sursudanés, quién sigue siendo, en colectivo un conjunto inexperto pese a su buen hacer en los clasificatorios mundiales, clasificación olímpica y ventanas continentales, buscando dar el paso adelante para consolidarse como una de las grandes fuerzas baloncestísticas del panorama africano.

 

Frente a ellos en la lucha por el cetro continental, como no, estarán los anfitriones, grandes dominadores durante años (11 títulos les avalan como los reyes históricos del continente) y con ganas de recuperar el cetro en la 4º edición que celebrarán como ‘cicerones’ (habiendo ganado las 3 ediciones anteriores en dicho contexto) y pese a estar en un contexto de renovación del colectivo. Con 2 jugadores que han estado en España durante la temporada 2024-2025 como Jilson Bango y Bruno Fernando, junto a otros que dieron un gran impacto en el Mundial de hace 2 veranos o en el Pre-Olímpico de Valencia como Childe DundaoGerson GonçalvesSilvio de Souza y con un Abou Gakou que ha realizado unas buenas ‘Ventanas’ + la duda sobre si el joven Aguinaldo Neto está listo para dar el paso adelante y junto a la más que probable presencia de Germán Kasanzi, ex Alginet, Canoe o CB Avenida (entre otros), una vez solventados los papeleos burocráticos que le impedían representar a uno de los países de origen de su familia (también tiene ascendencia de Guinea Ecuatorial), dando pie a una plantilla dispuesta para realizar un gran papel como país organizador. Con Anibal Moreira dirigiendo al equipo en estos ‘no-clasificatorios’, habrá que ver, con ‘Pep’ Clarós de vuelta para dirigir al equipo en la gran cita continental africana con el combinado lusófono, que resultado acaban consiguiendo.

Nigeria. Los grandes agitadores de la última década sin premio. Su victoria en un amistoso contra USA en 2021 quedó como un espejismo de todo lo que se podía esperar, en continuidad esperada pese a los líos burocráticos, para un proyecto donde vimos nombres del nivel de Jahil Okafor, Miye Oni, Precious Achiwua, Gabe Vicent, Josh Okogie, KZ Okpala, Jordan Nwora y Obi Emegano en la gran cita o a Chima Moneke en la preparación de la misma, además de a Stan Okoye anteriormente. Nombres como los ex Primera FEB y ACB , Caleb Agada (quién ha confirmado su regreso a la competición de la mano del Força Lleida) y Christian Mekowulu, o el nuevo jugador de Manresa, Kaodirichi Akobundu-Ehiogu, siguen dando inspiración a la espera de que nombres, como por ejemplo, el ex Valencia Basket y nuevo jugador de Estrella Roja, Semi Ojeleye o el jugador de GironaIke Ireogbu puedan/quieran usar su pasaporte, o que jóvenes como James Nnaji, acepten el compromiso para sumarse a un ilusionante proyecto siempre dispuesto a dar la talla y a estar permanente peleando por estar en grandes citas intercontinentales o en el podio africano, haya o no suerte más adelante, para poder dar el paso adelante que permita, de verdad, que ‘Najia’ sea una referencia de baloncesto a nivel mundial.

Libia. Sí, los nombres más destacados del Al-Alhy (como Agada, Assem Marei, Jaylen Adams o Deon Thompson) no son del país, pero eso no implica que vayan a dejar escapar el gran impacto que supone tener al campeón de la BAL en territorio propio, para así poder dar un paso adelante como nación en lo que a baloncesto se refiere. Naseim Badrush, Bakeer Fellah o Ali Abd Rahim, entre otros, figuran como parte del equipo campeón de la liga franquiciada por la NBA y la FIBA (habiendo tenido más o menos protagonismo), con lo que buscarán traducir dicho logro también al ámbito de los combinados nacionales.

Camerún, obviamente sin posibilidades de tener a Joel Embiid como seleccionable, si parece dispuesto a tener a un ex Lakers como Christian Koloko, preparados a dar el paso adelante tras un decente Pre-Olímpico en Riga el pasado verano, donde Jeremiah Hill sigue tratando a de ayudar a un grupo done Paul Eboua o Roger Moute a Bidias (quién ha jugado con el Lucentum Alicante de Primera FEB esta temporada) darán aire a un grupo del cual ha quedado descartada la presencia de todo un finalista de la NBA como Paskal Siakam. Cabe destacar que habrá también representación española con Mikel Ereno Martin de asistente del equipo.

Por talento y trayectoria en ascenso, Malí puede ser una de las grandes sorpresa para el éxito final en Luanda. Con una base solidificada y un esfuerzo por, de verdad, ‘limpiar la suciedad’ (por llamarlo de alguna forma) que podían tener en el seno interno de la organización, la materialización de tener academias donde potenciar el crecimiento del jugador como persona y talento deportivo, en un símil al ‘Siglo XXI/SegleXXI’ que tuvo/hay en nuestro país, pueden dar pie a una gran sorpresa para el basket africano. Con Siriman Kanouté, Ibrahim DjamboMamadou y Aliou Diarra, junto con la posibilidad de ver al ya ex ‘Windy City Bull’ y nuevo jugador de Trapani Sharks, Adama Sanogo o a los ‘jóvenes ACB’, Ladji Coulibaly (ex Manresa) o Bassala Bagayoko (Bilbao Basket) en un punto donde, porque no, poder dar un susto a más de un ‘grande’ del baloncesto africano por tierras angoleñas.

Bonus con Túnez, Egipto Y República Democrática del Congo:

Los vigentes bicampeones han perdido a todas sus grandes piezas de la época dorada, salvo excepciones contada y en un momento de transición total (suena esta historia, ¿verdad?) se aferrará con todo a seguir creyendo y a jugadores con la experiencia de Omar Abada o de desarrollo reciente como Achref Gannouni para, pese a que los años de Salah Mehri como estrella o de Michael Roll como nacionalizado queden lejos, intentar seguir luciendo el parche de campeón continental otros cuatro años más.

‘Los Faraones’, único equipo capaz de decir que ha ganado un Eurobasket (1949, en el Cairo) y hasta 5 títulos de Afrobasket (3 con la nomenclatura de ‘República Árabe Unificada’ -1962,1964,1970– y dos ya como Egipto en 1975 y un último título que data de 1985, aunque solo cuenten estos últimos como propios oficialmente) han sido un equipo que ha disfrutado de más éxitos recientes en el 3×3 que con el baloncesto de pista, y que pese a organizar dos ediciones continentales, no hubo éxito ni anteriormente El Cairo 1992 (el lugar donde lograron su primer título en la edición del evento 30 años antes) ni en Alexandria 2003 (donde lograron 4 de sus 5 títulos en sus años dorados) donde la dominancia de Angola (sí, el ‘Angolazo’ fue tendencia en el 92′) dejó, a los anfitriones en esas ocasiones, sin opción de revalidar éxitos pasados. Aparentemente sin Marei por motivos personales (pero sin estar descartado totalmente), además de quedar ya lejos la opción de Abdel Nader, serán Patrick Gardner, Amr El Gendy y compañía los que deberán mostrar que siguen siendo una potencia regional, especialmente con todo el talento emergente que hay en la ‘vecindad’ y no solo.

Con Emmanuel Mudiay o Jonathan Kuminga como grandes nombres en la prelista, la correosa ‘RD Congo’ (para reducirlo) aparece con nombres conocidos del panorama español como Jordan Sahko (Breogán), Yannick Nzosa (cedido por Unicaja tanto a Estudiantes como Fuenlabrada en las últimas temporadas), Emmanuel Wembi o Mathieu Kamba, ‘los leones’ son candidatos a dar una sorpresa poco habitual en los grandes torneos en tierras africanas, pero una frase tan coloquial como ‘hemos venido a jugar’ les encaja perfectamente con lo que pueden presentar en esta gran cita continental.

En el caso de jugadores que han estado por España y no han sido mencionados, los ACB, Brancou Badio tras un gran final de temporada (Senegal/ Valencia Basket), ‘Eddy’ Tavares como campeón de liga y defensor del año (Cabo Verde/ Real Madrid), Amar Sylla (SenegalBilbao), Ousmane N’Diaye (Senegal/Baskonia) junto con algún jugador con contrato/ que ha jugado en ‘Ligas FEB’ este año como ‘Giannis’ Spencer (Bahía San Agustí/Cabo Verde), Keven Gomes (Cabo Verde/Benicarló pero acabó en la temporada en la BAL con los Kriol Star)Mathias M’Madi (Madagascar/Morón) y la posibilidad de ver a nacionalizados como Shannon Evans (Guinea Bissau/Andorra), Matt Costello (Costa de Marfil/Valencia Basket, quién está formando parte de los partido preparatorios) o algún ex como Ousamane Drame con ‘Guinea‘ y el más difícil todavía con Brandon Davies representando a Uganda, como nombres más destacados.

Notas a pie de página:

  • Cabo Verde, la perspectiva obviamente hubiera sido diferente y más optimista para obtener, a priori, un gran éxito continental si hubieran contado con Bonzie Colson como naturalizado (americano con familia originaria del país isleño), siendo en cuanto a relevanca, saber que pasa con Costello, Mo Bamba o Alex Poythress y Costa de Marfil (aunque con el caso del primero sería más saber si estará o no presente de nuevo, ya que sí disputó algunas ventanas de clasificación y estuvo en la gran cita del 2021) o si estará Tacko Fall con la Senegal de Badio.

  • Senegal, República Democrática del Congo y Cabo Verde son las naciones que más jugadores tienen por competiciones españolas y Nigeria la que más ex/actuales tiene (potencialmente hablando) en conjunto.

  • Madagascar está en un momento donde puede tratar de igualar/intentar superar su mejor marca histórica (9º en 1972). Proyecto de futuro con M’Madi a los mandos.

  • A diferencia del caso Eli John Ndiaye, Nzosa decidió que prefería no esperar hasta un hipotético 2026 para ver si sería parte o no del combinado español, una vez pudiera tener completado su proceso de naturalización, por lo que decidió jugar con su país de origen, habiendo disputado las ventanas de clasificación y, seguramente, también teniendo el honor de disputar el próximo Afrobasket.

  • Ruanda, anfitriones hace 4 años y con APR como punto de partida de toda su promoción en el baloncesto a través de la BAL, buscarán mantener como combinado nacional el éxito logrado en el AfroCan de 2023, quedando 3º del certamen en la segunda edición de un torneo que, como curiosidad, solo permite presentarse con jugadores que compitan en equipos del continente.


Con todo ello, solo queda esperar que todo empiece a funcionar, con los anfitriones jugando a 13 horas en coche de la capital 2 partidos de la fase de grupos,pero debutando en una Luanda donde, copiando la idea de los filipinos en 2023 (de aquellas maneras), compartirán primer día de acción en el mismo pabellón de Kilamba. Allí también estarán senegaleses y ugandeses junto a malienses y egipcios para dar inicio a un evento con cada vez más nombres por encima del radar, dando pie a generar más ruido con lo que puede corresponder en cuanto a impacto, no solo para salir a buscar y soñar con una carrera larga lejos de casa, sino con un oportunidad de llevar solvencia donde todo comenzó para muchos.