Aldama marca el camino y Memphis resuelve en el clutch: 102-96 ante unos Mavericks sin respuestas
Memphis encontró en el American Airlines Center una dosis de calma en una temporada llena de sobresaltos. Los Grizzlies se llevaron una victoria trabajada ante Dallas (102-96) apoyándose en la determinación final de Santi Aldama y en la energía de un banquillo que apareció cuando más falta hacía. El canario firmó 20 puntos y desató la acción decisiva: una penetración zurda que abrió un parcial de 6-0 en el último minuto y cambió por completo el desenlace.
Cam Spencer, que había estado discreto en la primera mitad, emergió tras el descanso para aportar 15 de sus 17 puntos y sostener a Memphis en los momentos en los que el ataque se atascaba. Su impacto acompañó otra noticia positiva: el primer doble-doble de Zach Edey esta temporada tras su regreso de la cirugía de tobillo (12 puntos y 15 rebotes), el mejor registro en rechaces desde que volvió a la rotación.
Para Dallas, la noche se convirtió en un ejercicio constante de frustración. Klay Thompson, desde el banquillo, firmó su mejor actuación del curso con 22 puntos y seis triples, pero ni siquiera esa racha le bastó para evitar otro final amargo. Su intento para empatar desde casi nueve metros, con 27 segundos por jugarse, golpeó el aro y acabó en manos de Vince Williams Jr., protagonista involuntario de un cruce verbal con el propio Thompson que había dejado técnicas para ambos en el último cuarto.
El número uno del draft, Cooper Flagg, respondió con solidez tras su gran encuentro del viernes: 12 puntos y siete rebotes en 33 minutos, aunque esta vez sin la inspiración ofensiva que lo impulsó ante New Orleans. Los Mavericks, que se fueron al descanso con ventaja (46-43) tras dejar a Memphis en su peor primera parte del curso, volvieron a caer en el patrón que los ha acompañado durante toda la temporada: incapaces de encadenar dos victorias seguidas.
La noche también dejó una lista de golpes para ambas plantillas. Jock Landale abandonó el partido en el primer cuarto por un problema en el cuello, mientras que P.J. Washington se retiró a vestuarios a falta de cinco minutos al resentirse de la espalda. Jaren Jackson Jr., por su parte, volvió a ser baja en Memphis por su esguince de tobillo derecho.
Con este triunfo, los Grizzlies encadenan por primera vez dos victorias consecutivas (6-11). No es mucho para un equipo que aspira a más, pero sí un pequeño punto de inflexión que necesitaban desesperadamente. En una temporada que ha ido a contracorriente, noches como esta empiezan a marcar un rumbo.