La derrota no empañó una actuación histórica a nivel personal. Santi Aldama firmó el mejor partido anotador de su carrera al cerrar la noche con 37 puntos en la caída de los Memphis Grizzlies por 130-122 frente a los Washington Wizards, en un encuentro en el que el ala-pívot español sostuvo a su equipo durante muchos tramos.
Aldama fue el principal foco ofensivo de Memphis durante sus 36 minutos en pista. Anotó 15 de sus 23 lanzamientos de campo, con un notable 5 de 9 desde la línea de tres puntos, y completó su producción con 2 de 3 en tiros libres. A su impacto anotador añadió 10 rebotes, dos asistencias, un tapón y un robo, dejando una hoja estadística completa en una noche de máximo protagonismo.
El interior canario encontró soluciones tanto cerca del aro como desde el perímetro, castigando cada desajuste defensivo y asumiendo responsabilidades en un partido de alto ritmo y muchas posesiones. Su acierto permitió a los Grizzlies mantenerse competitivos pese a ir siempre a remolque en el marcador, pero no fue suficiente para cambiar el desenlace.
La exhibición individual quedó finalmente desligada del resultado colectivo. Washington supo gestionar mejor los momentos decisivos y cerró el partido desde la línea de fondo, mientras Aldama veía cómo su récord personal llegaba en una noche amarga desde el punto de vista del equipo.