El partido se resolvió donde se separan los equipos con convicción de los que sobreviven a trompicones. En una posesión interminable, cargada de contactos, segundas oportunidades y tensión acumulada, Amen Thompson emergió como figura total para inclinar el desenlace a favor de Houston. Su acción decisiva, a 17,2 segundos del final, selló una victoria de los Rockets por 115-113 ante Los Angeles Clippers.
La jugada fue el reflejo de toda la noche. Thompson capturó y convirtió el tap-in tras un fallo de Alperen Sengun, rompiendo el empate a 110-110. La canasta llegó después del tercer rebote ofensivo de la misma posesión y del número 21 del partido para Houston. Kris Dunn cometió la falta y Thompson completó el 2+1, el golpe definitivo en un encuentro que se había vuelto físico y espeso en los minutos finales.
Thompson cerró una actuación completísima: 20 puntos, 9 rebotes y 8 asistencias, con un 8/12 en tiros de campo, liderando a unos Rockets que dominaron un aspecto clave del juego. Houston aplastó a los Clippers en el rebote (51-28), una diferencia estructural que explicó tanto el desenlace como la imposibilidad visitante de cerrar defensivamente las posesiones decisivas.
El triunfo permite a los Rockets elevar su balance a 16-6 y, además, evitar por primera vez desde el 24 de octubre encadenar derrotas consecutivas.
Los Clippers aún tuvieron margen para empatar. Contaron con dos posesiones en los últimos instantes, pero ambas se evaporaron sin lanzar a canasta. Kawhi Leonard fue sancionado con una falta en ataque, y posteriormente Nicolas Batum cometió una violación en el saque de banda, errores que cerraron cualquier opción de rescate.
Houston encontró solidez colectiva más allá de la jugada decisiva. Alperen Sengun firmó un partido de enorme impacto con 22 puntos, 15 rebotes, 5 asistencias y 4 robos, mientras Jabari Smith Jr. aportó 18 puntos, manteniendo el equilibrio ofensivo durante largos tramos.
En el lado visitante, el foco estuvo claramente en la pintura. Ivica Zubac completó una noche extraordinaria, igualando su mejor marca de la temporada con 33 puntos, con un asombroso 13/14 en tiros, además de 7 rebotes. Su eficacia sostuvo a los Clippers cuando el partido amenazaba con escaparse.
Kawhi Leonard sumó 24 puntos en 41 minutos, su mayor carga de juego del curso, mientras James Harden añadió 22 puntos frente al equipo en el que brilló durante más de ocho temporadas. Kevin Durant, por su parte, anotó 13 de sus 16 puntos en el tercer cuarto, tras un inicio errático (1/7) que corrigió encadenando cuatro canastas consecutivas.
Pese a esos esfuerzos individuales, la derrota agrava el momento de Los Ángeles. Los Clippers caen a 6-19, encajan su tercera derrota seguida y han perdido ocho de los últimos nueve partidos, un balance que vuelve a dejarlos sin margen de error.
Houston, en cambio, encontró en el caos final una certeza: cuando el partido exigió presencia, rebote y determinación, Amen Thompson respondió. Y con él, los Rockets salieron adelante.