Anadolu Efes encontró un respiro en la EuroLeague en un contexto tan necesario como turbulento. Después de tres derrotas seguidas, el conjunto de Igor Kokoskov volvió a respirar con una victoria sufrida ante Bayern Múnich (74-72) en Antalya, un triunfo que deja alivio… pero también preocupación por Shane Larkin.
El base estadounidense-turco apenas pudo completar la primera mitad. Una acción aparentemente inocente terminó con molestias en la zona inguinal y la imagen de Larkin abandonando la pista ayudado por los fisioterapeutas. No regresó, dejando un vacío inmediato en la dirección del equipo.
Ante ese golpe inesperado, Efes se aferró a la inspiración de Isaia Cordinier, que firmó una actuación monumental: 26 puntos y un PIR de 29, sosteniendo al equipo en los momentos más críticos. Rolands Šmits aportó 16 puntos y se convirtió en el escudero imprescindible en un partido que parecía encaminado cuando Efes alcanzó una renta de 15 puntos al inicio del último cuarto (62-47).
Pero Bayern no se descompuso. El equipo alemán reconstruyó su ofensiva con paciencia y fue limando la diferencia posesión a posesión. Isaiah Mike (15 puntos y 4 rebotes) lideró la reacción, con Spencer Dinwiddie (11) apareciendo en los momentos clave, mientras Vladimir Lučić (9 puntos, 7 rebotes) y Stefan Jović (9 puntos, 5 asistencias) daban equilibrio en ambos lados de la pista.
Ese empuje les colocó a solo dos puntos (72-74) a falta de 46 segundos, poniendo a prueba el temple de Efes. Mike incluso llegó a taponar un intento de Jordan Loyd, abriendo la puerta a una remontada completa. En la jugada decisiva, Dinwiddie lanzó un triple para ganar o matar el partido, pero el balón no entró. Lučić peleó el rebote ofensivo, rozó el milagro, pero tampoco logró convertir.
Efes sobrevivió. Bayern amenazó con arrebatarle el triunfo, pero los turcos cerraron la noche con la victoria que tanto necesitaban, a la espera de conocer el alcance de la lesión de Larkin, el gran susto de una jornada que pudo terminar de un modo muy distinto.