Atlanta Hawks quiere completar su proyecto con un pívot de primer nivel. La franquicia de Georgia lleva semanas explorando el mercado interior y uno de los nombres que más gusta es Jarrett Allen, titular de los Cleveland Cavaliers.
Según informó Jake Fischer en The Stein Line, los Hawks han mostrado interés en Allen, aunque Cleveland no se ha movido hasta ahora de una postura clara: no regalar a su pívot. La situación, sin embargo, puede empezar a cambiar por el contexto salarial de los Cavaliers, obligados a vigilar muy de cerca el segundo apron.
Allen entra esta temporada en la extensión que firmó en 2024, por tres años y 90,7 millones de dólares. La pasada campaña disputó 56 partidos y promedió 15,4 puntos, 8,5 rebotes y 1,8 asistencias en 27,1 minutos, con un 63,8% en tiros de campo. Es decir, justo el tipo de interior fiable, eficiente y probado que Atlanta busca para elevar su techo.
Los Hawks ya habían mirado otras opciones para reforzar la pintura. Nombres como Yves Missi, Goga Bitadze, Daniel Gafford o Isaiah Hartenstein aparecieron en distintas conversaciones, pero ninguno terminó de encajar. Allen, por edad, rendimiento y experiencia en playoffs, sería un paso más serio.
La posible llave de la operación podría estar en Jonathan Kuminga. Cleveland ha sido vinculado en las últimas semanas a escenarios de sign-and-trade por el alero, actualmente en la órbita de varios equipos. Distintos informes han situado a los Cavaliers entre las franquicias interesadas en explorar esa vía, mientras Atlanta se mantiene abierta a obtener valor si finalmente Kuminga sale.
Para Atlanta, Allen sería el cierre ideal de un quinteto muy físico. Junto a Nickeil Alexander-Walker, Luguentz Dort, Dyson Daniels y Jalen Johnson, el pívot de Cleveland daría rebote, protección de aro, continuidad en el pick and roll y presencia real en la zona.
El movimiento no es sencillo. Allen tiene contrato importante, Cleveland no quiere perderlo sin una compensación fuerte y cualquier fórmula debería cuadrar dentro de un verano marcado por las restricciones salariales. Pero la idea está sobre la mesa: los Hawks quieren un cinco grande, probado y listo para competir ya.
Después de una temporada al alza, Atlanta busca algo más que consolidarse. Quiere endurecer su identidad y meterse de lleno en la pelea del Este.