Austin Reaves decide sobre la bocina y da el triunfo a los Lakers en Minnesota, 116-115
©

Austin Reaves decide sobre la bocina y da el triunfo a los Lakers en Minnesota, 116-115

Austin Reaves volvió a ser el salvavidas de unos Los Angeles Lakers plagados de bajas. Con un lanzamiento en suspensión de 12 pies en la última décima de segundo, el escolta selló la victoria por 116-115 frente a los Minnesota Timberwolves, culminando una noche sensacional con 28 puntos y 16 asistencias, igualando su mejor registro como pasador en la NBA.

box score

Los Lakers parecían tener el partido bajo control con 20 puntos de ventaja al final del tercer cuarto y un 112-101 a cuatro minutos del final, tras un triple del propio Reaves. Pero los Wolves reaccionaron con un parcial de 14-2, encabezados por Julius Randle, autor de 33 puntos, que anotó la canasta que ponía por delante a los locales a falta de 10,2 segundos. En la última posesión, Reaves tomó la responsabilidad, rompió hacia el centro y conectó el tiro ganador sobre la bocina, silenciando el Target Center.

Jake LaRavia completó una actuación brillante con 27 puntos y 10/11 en tiros de campo, mientras que DeAndre Ayton firmó un doble-doble de 17 puntos y 10 rebotes. También destacó el novato Dalton Knecht, con 15 tantos, aprovechando la ausencia de gran parte del núcleo titular angelino: Luka Doncic, LeBron James, Marcus Smart y Gabe Vincent siguieron fuera por lesión.

En el lado local, Jaden McDaniels acompañó a Randle con 30 puntos y 7 rebotes, pero la falta de Anthony Edwards, también lesionado, pesó en el tramo final. Desde el banquillo, el propio Edwards animó a sus compañeros y mantuvo su habitual tono competitivo, incluso con algunos intercambios de palabras con LaRavia tras varios triples del alero.

Los Lakers, que habían sufrido para mantener la fluidez ofensiva sin sus principales manejadores, encontraron en Reaves un líder total: manejó el ritmo, ejecutó el pick-and-roll con Ayton y repartió juego con precisión. Tras sus 51 puntos ante Sacramento y 41 frente a Portland en sus dos partidos anteriores, el escolta volvió a dejar claro que su impacto va mucho más allá de la anotación.