Austin Reaves continuará vistiendo la camiseta de Los Angeles Lakers. El escolta ha alcanzado un acuerdo para renovar con la franquicia angelina por el máximo salarial permitido, en una operación que le convierte en el jugador no elegido en el Draft con el contrato más alto de la historia de la NBA.
Según informó ESPN, Reaves firmará un nuevo vínculo por cuatro temporadas y 185 millones de dólares. El último año del acuerdo será opción de jugador, lo que le permitirá mantener cierto control sobre su futuro a medio plazo.
El contrato quedará estructurado de la siguiente manera: 41,25 millones de dólares en la temporada 2026-27, 44,55 millones en la 2027-28, 47,85 millones en la 2028-29 y 51,15 millones en la 2029-30.
La continuidad de Reaves era una de las grandes prioridades de los Lakers, especialmente después del crecimiento mostrado por el jugador en los últimos cursos. Pese al interés de otras franquicias, entre ellas Brooklyn Nets y Detroit Pistons, el exterior seguirá en Los Ángeles, donde está llamado a formar pareja titular en el backcourt junto a Luka Doncic.
Reaves llega a este nuevo contrato después de completar una temporada de gran impacto individual. En 51 partidos disputados, firmó promedios de 23,3 puntos, 5,5 rebotes y 4,7 asistencias por encuentro, consolidándose como una de las referencias ofensivas del equipo.
Su historia vuelve a subrayar una de las trayectorias más singulares de la NBA reciente. De no ser seleccionado en el Draft a convertirse en una pieza esencial de los Lakers y en protagonista de un contrato récord para un undrafted, Austin Reaves asegura su futuro en Hollywood y refuerza el proyecto angelino para los próximos años.