El viento ha cambiado en Vitoria. Tras un inicio de temporada lleno de dudas, con seis derrotas consecutivas que pusieron en entredicho su rumbo, Baskonia ha vuelto a encontrar su identidad. El conjunto alavés firmó su tercer triunfo consecutivo en la EuroLeague al imponerse con autoridad a Virtus Bologna (87-76) ante su público en el Fernando Buesa Arena.
box score
Desde los primeros compases, el equipo de Dusko Ivanovic mostró carácter y energía. Un parcial inicial de 11-2 marcó el tono del partido, con una defensa intensa y un ritmo ofensivo fluido que le permitió cerrar el primer cuarto 23-14. La diferencia se amplió en el segundo periodo, donde Baskonia manejó con solvencia el encuentro hasta llegar al descanso con una renta de 46-34.
Virtus reaccionó tras el intermedio con un buen tramo de juego que redujo la desventaja a 58-57, pero los locales respondieron de inmediato con un parcial de 7-0 que volvió a inclinar la balanza. En el último cuarto, el conjunto vitoriano mantuvo el pulso competitivo, estirando la ventaja hasta el 75-59 y sofocando cualquier intento de remontada de los italianos.
El protagonismo en el ataque baskonista se repartió con equilibrio. Timothe Luwawu-Cabarrot lideró la anotación con 16 puntos, seguido de Hamidou Diallo (14 puntos y 6 rebotes) y el capitán Tadas Sedekerskis, que aportó 13 puntos y 5 capturas. En el cuadro boloñés, Saliou Niang firmó un doble-doble de 18 puntos y 12 rebotes, mientras que Mouhamet Diouf, Carsen Edwards, Karim Jallow y Matt Morgan sumaron 10 puntos cada uno.
El triunfo consolida la reacción de Baskonia, que pasa de un inicio crítico a un presente esperanzador. Tres victorias consecutivas han devuelto confianza y ritmo a un equipo que empieza a parecerse al que su afición esperaba: intenso, valiente y con alma competitiva.