El Bayern afronta la temporada 2025/26 con la ambición de asentarse entre los equipos competitivos de la EuroLeague. Tras años de proyectos irregulares, la apuesta pasa ahora por Gordie Herbert, que toma el timón en el banquillo y tendrá que encajar un grupo que combina jugadores experimentados, nuevas incorporaciones con talento ofensivo y una base nacional sólida que mantiene la identidad alemana.
Las altas: talento variado y rotación profunda
El Bayern ha firmado un número importante de refuerzos para dar un giro a su rotación. Stefan Jovic (196 cm) regresa como base experimentado, capaz de aportar dirección y temple en momentos calientes. Junto a él, la llegada de Rokas Jokubaitis (193 cm) abre nuevas opciones en la creación, aportando visión de juego y capacidad para generar ventajas en el pick and roll. El perímetro también suma explosividad con Kamar Baldwin (185 cm) y Xavier Rathan-Mayes (191 cm), dos escoltas que pueden producir puntos desde la banca y dar versatilidad ofensiva.
En el juego interior, el fichaje de Leon Kratzer (212 cm) refuerza la posición de pívot con músculo y rebote, mientras que Wenyen Gabriel (206 cm), tras su paso por la NBA, aporta movilidad, energía y defensa polivalente en la pintura. Además, Isiaha Mike (200 cm) y Justinian Jessup (198 cm) son incorporaciones en las alas que ofrecen físico, lanzamiento y capacidad de adaptación a distintos quintetos.
El núcleo que se mantiene
El Bayern conserva piezas clave que han dado carácter al equipo en los últimos años. Vladimir Lucic (204 cm) sigue siendo el gran referente en las alas, un jugador de impacto en ambos lados de la cancha. A su lado, Niels Giffey (200 cm) y Oscar da Silva (205 cm) mantienen el sello alemán en el puesto de alero y ala-pívot, combinando trabajo defensivo y fiabilidad en ataque.
Por dentro, Johannes Voigtmann (211 cm) y Elias Harris (203 cm) aseguran experiencia y solidez en la rotación interior. En el perímetro, Andreas Obst (191 cm) continúa como especialista en el tiro exterior, mientras que Justus Hollatz (195 cm) representa la apuesta por un base alemán de futuro. Shabazz Napier (185 cm), con su talento creativo, seguirá siendo una de las principales armas ofensivas en el backcourt.
Claves del proyecto
El gran reto para Herbert será dar sentido a una plantilla con muchas caras nuevas y roles por definir. La mezcla de veteranos como Lucic, Voigtmann o Napier con jóvenes en crecimiento como Jokubaitis y Hollatz puede dar equilibrio, pero necesitará tiempo y química para asentarse. El perímetro es profundo y con múltiples generadores, mientras que en el interior habrá que ver cómo encajan Gabriel y Kratzer en la dinámica del equipo.
El Bayern deberá mejorar en consistencia ofensiva, uno de los aspectos que más lastró en campañas anteriores. Si logra encontrar regularidad en el tiro exterior con Obst, Jessup y compañía, y si Napier mantiene un nivel alto como referencia anotadora, el equipo alemán puede ser muy competitivo.
Expectativas
El Bayern parte sin la presión de los grandes favoritos, pero con potencial suficiente para pelear por los puestos de Playoffs. Su plantilla es larga y con margen para sorprender, aunque la clave estará en cómo Herbert logre ensamblar todas las piezas y mantener un equilibrio entre ataque y defensa. Si la química aparece, los bávaros pueden ser uno de los tapados de la temporada.