Andrés Jiménez siempre fue de los que dibujaban en las concentraciones. Mientras la selección preparaba el Mundial de 1982 o los Juegos de Los Ángeles, él llenaba libretas de caricaturas de sus compañeros, que acabaron publicadas en la revista Nuevo Basket. Cuatro décadas después, aquella afición se ha convertido en un libro: “Mi loca historia del básquet. El niño que nunca dejó de soñar”. Ese libro es el punto de partida de la charla número doce de Café y Canastas, el canal de José María Santiago.
No es una biografía al uso. Es una novela gráfica escrita y dibujada por el propio Jiménez, firmada como Jimix, el apodo que le puso Fernando Martín por su afición a Astérix. Tiene tres partes. La primera es autobiográfica: los tebeos del quiosco de su abuelo en Carmona, los inicios tardíos en el baloncesto, con 13 años, y el fichaje por el Cotonificio de Badalona de Aíto García Reneses cuando tenía 15. La segunda es una historia del baloncesto contada con humor. La tercera recoge los bocetos y las notas de su diario de Los Ángeles ‘84. El prólogo lo firma Pau Gasol.
En la conversación hay tiempo para el libro y para todo lo demás. Jiménez repasa una carrera que pasó por el Joventut y tuvo su gran etapa en el Barça, donde ganó siete Ligas y cuatro Copas del Rey y donde el club retiró su número 4. También repasa la final olímpica ante la Estados Unidos de Michael Jordan, en la que fue el máximo anotador español, y muchas de las anécdotas que no caben en una ficha estadística. Su idea, según ha contado él mismo, era huir de la épica y explicar que esto “va de trabajar y superar situaciones”.
Lee también:
Para los que crecieron con aquella generación de la plata, la charla es un regreso a una época. Para los que no la vivieron, es una buena forma de descubrir que detrás de uno de los mejores ala-pívots del baloncesto español había, también, un dibujante.