Chus Mateo y Pablo Laso, en la recta final hacia el banquillo de España
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Chus Mateo y Pablo Laso, en la recta final hacia el banquillo de España

El EuroBasket ya es historia y con él también la etapa de Sergio Scariolo al frente de la selección española. Elisa Aguilar, presidenta de la FEB, regresó de Riga con los informes de los cuatro candidatos sobre la mesa y la decisión deberá tomarse en cuestión de días. En este nuevo escenario, marcado por el golpe sufrido en Chipre —la peor clasificación de España en este campeonato—, la Federación busca construir un nuevo proyecto y elegir al arquitecto que dirija el rumbo hacia el futuro inmediato.

En esa carrera final aparecen con más fuerza dos nombres: Chus Mateo y Pablo Laso. Ambos libres tras sus salidas forzadas de los banquillos de Real Madrid y Baskonia, respectivamente, encajan en el perfil que maneja la FEB para afrontar un reto inmediato: lograr la clasificación para el Mundial de Qatar 2027, puerta de acceso a los Juegos y al Preolímpico. Más allá se dibuja el horizonte del EuroBasket 2029 en Madrid, torneo al que España llegará clasificada y con la exigencia de presentar un equipo competitivo.

El contraste entre Mateo y Laso refleja dos posibles caminos. Chus, discreto y con un perfil menos mediático, acumula una trayectoria sólida en el Real Madrid, donde conquistó seis títulos, incluida una EuroLeague, antes de su salida en verano. Su capacidad para lidiar con situaciones límite quedó probada cuando tomó el relevo del propio Laso en el banquillo blanco con éxito. Además, conoce la dinámica de la selección tras haber formado parte del staff técnico en etapas anteriores.

Laso, en cambio, ofrece un carisma que trasciende lo deportivo. Para una FEB necesitada de regenerar ilusión, y con el respaldo de grandes patrocinadores como Endesa o CaixaBank, su nombramiento aportaría impacto mediático y un “paraguas” frente a la presión pública. Su última etapa en Vitoria, menos brillante, podría pesar en la balanza, aunque su figura como referente del baloncesto nacional sigue intacta.

A la espera, en un segundo plano, figuran Xavi Pascual y Jaume Ponsarnau. El primero, también libre tras su paso por el Zenit, ha decidido volver a España, aunque su nombre se asocia más al futuro del Barça que al de la selección. Ponsarnau, actual técnico de Bilbao Basket, ya tiene experiencia en la órbita de la FEB tras dirigir a la selección B en los amistosos de Málaga, dejando un buen sabor de boca. Sin embargo, su condición de entrenador de club supone un hándicap en un cargo donde se busca exclusividad.

El tiempo apremia. Las Ventanas FIBA de noviembre, clasificatorias para el Mundial, obligan a tener definido al nuevo seleccionador en breve. Dinamarca, Ucrania y Georgia esperan en el camino hacia Qatar 2027, con la dificultad añadida de no contar con jugadores NBA, EuroLeague ni NCAA en esas convocatorias. Con un verano 2026 sin gran torneo y talento disponible, la FEB considera que hay margen para construir. Solo falta dar el paso decisivo y elegir quién será el encargado de levantar de nuevo los cimientos de la selección.