La derrota por 109-118 frente a los Denver Nuggets pasó a un segundo plano para los Dallas Mavericks. El foco de la noche se trasladó rápidamente a Cooper Flagg, que no pudo completar el encuentro después de sufrir una lesión en el tobillo izquierdo durante el segundo cuarto.
La acción se produjo en una jugada defensiva sobre Peyton Watson. Tras el contacto, el número uno del Draft apoyó de forma incorrecta el pie izquierdo y cayó de inmediato al parqué, visiblemente dolorido. Aunque logró incorporarse por su propio pie, las señales de molestia fueron evidentes y el cuerpo técnico optó por retirarlo del partido.
Flagg incluso intentó seguir en pista y regresó brevemente para finalizar la primera mitad, pero sus movimientos ya no eran los mismos. Al descanso, los Mavericks confirmaron que el alero no volvería a jugar en la segunda parte, una decisión que dejó al equipo a la espera de una evaluación más detallada de su estado físico.
En Dallas confían en ampliar la información a lo largo del día para determinar si se trata de una lesión que obligará al novato a perderse más encuentros o si su retirada respondió únicamente a un criterio de prudencia. Una cautela lógica, teniendo en cuenta que Flagg ya había arrastrado molestias en el mismo tobillo en el partido anterior ante los Brooklyn Nets, duelo que sí pudo completar.