La derrota de Dallas en Salt Lake City quedó en segundo plano ante una actuación que ya forma parte de los libros de la NBA. Cooper Flagg, número uno del último Draft, firmó la mejor noche de su joven recorrido profesional con 42 puntos frente a Utah Jazz y se convirtió en el jugador más joven de la historia en alcanzar los 40 puntos en un partido, el primero en hacerlo con apenas 18 años.
Con esos 42 puntos, Flagg superó una marca que durante más de dos décadas había pertenecido a LeBron James, cuyo tope antes de cumplir 19 años eran los 37 puntos anotados el 13 de diciembre de 2003 frente a Boston Celtics. Ningún jugador de 18 años había llegado antes a la barrera de los 40 en la NBA.
La actuación cobra todavía más dimensión al compararla con su rendimiento habitual. Flagg llegó al partido promediando 17,5 puntos, 6,3 rebotes y 3,4 asistencias, números ya suficientes para colocarlo al frente del Kia Rookie Ladder.