Atlanta creyó tener la noche controlada, pero terminó asistiendo a otra lección de supervivencia firmada por Nikola Jokić y unos Nuggets que ya no se sorprenden de sí mismos. Tras un arranque gélido del serbio —2/13 al descanso— Denver remontó 23 puntos y selló un 134-133 que alarga su racha fuera de casa a nueve victorias consecutivas.
El duelo parecía sentenciado en su primer tramo. Atlanta abrió fuego con un acierto casi irreal —13 de sus primeros 15 tiros, 41-23 tras el primer cuarto y máxima de +23 con 63-40 en el segundo—, alimentado por una exhibición multidimensional de Jalen Johnson. El ala-pívot regresó tras perderse el partido previo por una lesión en la pantorrilla y respondió con un hecho histórico: fue el primer Hawk en la era play-by-play en firmar un triple-doble al descanso, acumulando 11 puntos, 10 rebotes y 12 asistencias antes del intermedio, para terminar con 21 puntos, 18 rebotes y 16 asistencias.
Pero su monumental performance no encontró sostén defensivo ni continuidad emocional.
Denver lo aprovechó. Jokić se rehizo del mal inicio y cerró con 39 puntos, nueve rebotes y ocho asistencias, dejando claro por qué su margen de error permanentemente parece mayor al del resto. Jamal Murray, cerebral y oportuno, sumó 23 puntos y 12 asistencias, y Tim Hardaway Jr. añadió 17 para alimentar un marcador que fue cambiando de narrativa.
Paradójicamente, el golpe maestro llegó sin Jokić en pista. El último cuarto se abrió con un parcial devastador de 23-3, con Cam Johnson clavando tres triples y Denver encadenando siete aciertos consecutivos desde el perímetro. De un 103-94 adverso al final del tercero, la noche se transformó de golpe.
La resolución tuvo dramatismo NBA puro. Con Atlanta intentando forzar la prórroga con un triple, Murray leyó la acción y tapó el intento de Nickeil Alexander-Walker. El balón volvió a manos del jugador de Atlanta para una bandeja que redujo a uno la diferencia con dos segundos en el reloj, pero Denver sacó rápido y dejó que el tiempo muriera.
Alexander-Walker cerró con 30 puntos y Kristaps Porzingis aportó 25, pero el cierre estuvo reservado para los vigentes campeones, expertos en ganar partidos que parecían destinados a otros. Para los Hawks, tercera derrota seguida; para los Nuggets, otra muestra de que a veces el marcador engaña: el dominio puede llegar incluso cuando tu estrella falla 11 de sus primeros 13 tiros. Porque si algo ha demostrado este grupo, es que ganar también consiste en sobrevivir hasta que tu talento despierte.