El baloncesto griego vive su mayor escándalo en años. Vangelis Liolios, presidente de la Federación Helénica de Baloncesto (EOK), fue detenido en la tarde de este miércoles en el marco de una investigación judicial por presunta manipulación de partidos y sobornos. No es el único. La Justicia ha emitido seis órdenes de detención contra personas del entorno federativo y arbitral, y según la prensa griega, al menos otros tres implicados ya están arrestados.
Las órdenes alcanzan a tres árbitros, a un responsable o asesor arbitral, a un empresario que fue deportista y al propio Liolios. La investigación, dirigida por la fiscalía deportiva de Atenas, se ha prolongado durante unos tres meses y examina hechos que se remontarían, como mínimo, a los últimos cinco años, tanto en la máxima categoría como en otras competiciones del país.
820.000 euros en casa de un árbitro
El detalle más llamativo del caso salió de los registros. Según el medio griego SDNA, la policía encontró 820.000 euros en efectivo, cuyo origen no se ha justificado, en una caja fuerte del domicilio de un árbitro en Katerini, al norte del país. El sumario incluye testimonios, denuncias y mensajes entre responsables del baloncesto griego.
Según BasketNews, los investigados fueron citados para dar explicaciones y no comparecieron. El caso pasó entonces a un juez instructor, que firmó las órdenes con el visto bueno de la fiscalía al apreciar riesgo de fuga y la posibilidad de que quienes siguen en activo cometieran nuevos delitos. Ole.gr sitúa el origen del procedimiento en las denuncias que presentó hace meses el Maroussi, club de la máxima categoría griega.
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El Panathinaikos pide cuentas
La primera gran reacción llegó desde el Panathinaikos. El club ateniense, que lleva años enfrentado con el estamento arbitral y federativo, publicó un comunicado en el que habla de un “régimen de corrupción” y anuncia que emprenderá acciones legales para recuperar lo que considera que ha perdido. Entre sus quejas cita títulos perdidos, partidos a puerta cerrada en un pabellón que paga el propio club, cientos de miles de euros en multas y las sanciones a su propietario, Dimitris Giannakopoulos, que llegó a tener prohibido ver a su equipo.
Liolios preside la Federación desde septiembre de 2021 y fue reelegido en 2024. Es una de las figuras más influyentes del baloncesto griego y antes estuvo vinculado al Promitheas Patras. Como todos los investigados, se presume inocente hasta que haya una sentencia, y por ahora no se ha concretado qué partidos podrían estar afectados ni el grado de responsabilidad de cada implicado.