El esloveno firma 31 puntos en 32 minutos, aunque Los Angeles cierran la pretemporada con un 1-5 sin LeBron James
Ni la inspiración de Luka Doncic fue suficiente para maquillar el pobre cierre de pretemporada de Los Angeles Lakers. El conjunto angelino, todavía sin LeBron James, cayó por 116-117 ante los Sacramento Kings y finalizó su preparación con un preocupante balance de una victoria y cinco derrotas, el segundo peor de toda la NBA, solo por delante de los Miami Heat (0-6).
El equipo de JJ Redick mostró una vez más una mezcla de desconexión defensiva y falta de ritmo colectivo. Aunque las derrotas de octubre no son definitivas, el conjunto californiano llega al estreno frente a los Golden State Warriors con más preguntas que respuestas.
Doncic mantiene el nivel, pero no cambia el guion
Doncic, en cambio, sí ofreció motivos para el optimismo. En apenas 32 minutos sobre la pista, sumó 31 puntos (8/16 en tiros de campo y 6/11 desde el triple), acompañados de 5 rebotes y 9 asistencias, una actuación sobresaliente que confirma su excelente estado físico tras un verano de trabajo intenso. Aun así, ni su acierto ni su lectura ofensiva alcanzaron para evitar otra derrota: el base fue sentado a falta de 7:49 para el final y ya no regresó, una clara señal de que Redick priorizó la gestión de minutos sobre el marcador.
En total, Doncic solo ha participado en dos encuentros de pretemporada con los Lakers —frente a los Suns y ante los Kings—, pero ha dejado un rendimiento brillante: 28 puntos de media, 6,0 rebotes, 6,5 asistencias y un 52% en triples (10/19). Suficiente para ilusionar a la afición angelina, aunque no todavía para transformar al equipo.