Luka Doncic vuelve a generar conversación antes incluso de que arranque la temporada. El nuevo líder de los Lakers ha aparecido en el media day con un físico transformado y con un dato oficial que no ha pasado desapercibido: 110,6 kilos. Es decir, seis más de los que Dallas Mavericks declaró el año pasado, cuando le situó en 104,3.
Lejos de la imagen de un jugador pasado de peso que tanto le persiguió en anteriores veranos, lo que ahora se aprecia es definición, fuerza y velocidad. La portada de Men’s Health en la que posó este verano ya adelantaba lo que después confirmó sobre la pista en el EuroBasket: un Doncic más ligero en movimientos, capaz de sostener ritmos altos por más de media hora y de acabar como máximo anotador del campeonato con 34,7 puntos por encuentro.
El origen de esos kilos extra tiene dos lecturas. Una apunta a que los Mavericks suavizaron la cifra en su momento. La otra, más evidente viendo las imágenes, es que Doncic ha ganado músculo tras un verano de trabajo intenso. Él mismo lo explicó en la revista: “Si me detengo ahora habrá sido en vano. Cada verano busco mejorar en algo. Este fue diferente: era un ahora o nunca”.
El resultado es claro: el Doncic que se presenta en Los Ángeles llega más definido que nunca. El debate sobre si es truco o músculo queda abierto, pero sus actuaciones recientes muestran que esos seis kilos de diferencia pueden ser la mejor inversión de su carrera.