Partizan cerró su gira española con una victoria de peso en el Buesa Arena (91–79) y agravó la mala racha de Baskonia, que encadenó su quinta derrota consecutiva. Tras caer en Madrid, el equipo de Željko Obradović encontró en Duane Washington el cierre perfecto
El choque nació equilibrado, pero los serbios se marcharon al descanso con una renta de ocho puntos (48–40), cimentada en la dirección de Carlik Jones (18 puntos y 10 asistencias) y el impacto bajo el aro de Tyrique Jones (10 puntos y 7 rebotes). Tras el intermedio, Partizan apretó un punto más y estiró la ventaja hasta los 16 (63–47), amenazando con una noche plácida.
Baskonia, sin Markus Howard ni Trent Forrest por lesión, se rebeló con carácter. Hamidou Diallo (20 puntos) y Timothe Luwawu-Cabarrot (19 puntos, 4 rebotes y 4 asistencias) lideraron un parcial que encendió el pabellón y devolvió el equilibrio al marcador: 66–66 en el arranque del último cuarto. A partir de ahí, intercambio de golpes y ventajas cortas.
Cuando el desenlace pedía un protagonista, Duane Washington apareció con sangre fría: ocho puntos consecutivos para colocar el 89–79 y sentenciar, culminando su actuación en 17 puntos (además de 3 rebotes y 3 asistencias). Partizan amarró así un triunfo solvente lejos de Belgrado, con Carlik Jones marcando el ritmo todo el partido y Tyrique Jones asegurando segundas opciones.
Para Baskonia, el empuje de Diallo y Luwawu-Cabarrot no bastó tras el enorme esfuerzo de remontada. Partizan, más entero en los últimos cinco minutos, gestionó mejor las posesiones clave y se llevó un duelo que por momentos tuvo aroma de gesta local. Aquí, la última palabra la tuvo Duane Washington.